Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 17 de enero
Oración de todos los días
San Antonio Abad,
que pasaste años peleando con tu propia cabeza:acompáñame en lo que se me repite dentro,
en la obsesión y en la tentación,
y no me dejes creer que estoy solo en eso.
Amén.Lectura del día
10 Por lo demás, hermanos, confortaos en el Señor, y en su virtud todopoderosa. 11 Revestios de toda la armadura de Dios, para poder contrarrestar a las asechanzas del diablo, 12 porque no es nuestra pelea solamente contra hombres de carne y sangre, sino contra los príncipes, y potestades, contra los adalides de estas tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires. 13 Por lo tanto, tomad las armas todas de Dios, para poder resistir en el día aciago, y sosteneros apercibidos en todo. 14 Estad, pues, a pie firme, ceñidos vuestros lomos con el cíngulo de la verdad, y armados de la coraza de la justicia, 15 y calzados los pies, prontos a seguir y predicar el Evangelio de la paz, 16 embrazando en todos los encuentros el broquel de la fe, con que podáis apagar todos los dardos encendidos del maligno espíritu; 17 tomad también el yelmo de la salud; y empuñad la espada del espíritu, que es la palabra de Dios.
Meditación del día 9
Mañana es su fiesta y habrá animales en el atrio. Detrás de la estampa simpática hay un hombre que peleó mucho.
Pablo usa la imagen del soldado: ceñidos con la verdad, protegidos con la justicia, calzados para anunciar la paz, con el escudo de la fe y el casco de la salvación. Y aclara que la pelea no es solo contra personas de carne y hueso. Hay luchas que pasan por dentro.
Mañana, 17 de enero, es la fiesta de san Antonio Abad. Habrá perros, gatos y caballos en los atrios, hogueras en algunos pueblos, panecillos benditos. Detrás de esa fiesta simpática hay un hombre que pasó décadas peleando con su propia cabeza, con el aburrimiento, con el miedo, con los deseos, y que no se rindió. Su vida, escrita por Atanasio, se leyó en todo el mundo cristiano y llevó a muchos a buscar a Dios.
Cada uno sabe cuál es su lucha. Puede ser una adicción, un carácter difícil, una tristeza que vuelve, una tentación concreta. Al cerrar esta novena, no le pidas a Antonio que te ahorre la pelea; pídele que no te deje solo en ella. Y elige una de las armas de Pablo para llevártela: la verdad, la justicia, la paz, la fe o la palabra de Dios.
Petición
San Antonio Abad, gracias por estos nueve días.
Acompáñame en mi lucha.
Amén.Oración final
San Antonio Abad,
padre de los monjes:
ruega por nosotros,
líbranos de las tentaciones y de la angustia,
y bendice a los animales que nos acompañan.
Amén.
Con este día se cierra la novena.