Día 6 de 9

Sexto día — La alegría

  1. Oración de todos los días

    María Auxiliadora,
    auxilio de los cristianos:
    tú sostuviste una obra que empezó sin nada.

    Sostén la mía, que también es pequeña:
    esta casa, este trabajo, estos hijos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Filipenses 4,4-7

    4 Vivid siempre alegres en el Señor; vivid alegres, repito. 5 Sea vuestra modestia patente a todos los hombres, el Señor está cerca. 6 No os inquietéis por la solicitud de cosa alguna, mas en todo presentad a Dios vuestras peticiones por medio de la oración y de las plegarias, acompañadas de nacimiento de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepuja a todo entendimiento, sea la guardia de vuestros corazones, y de vuestros sentimientos en Jesucristo.
  3. Meditación del día 6

    En su casa se jugaba y se cantaba. Una fe triste no atrae a nadie, y menos a un adolescente.

    Pablo escribe «vivid siempre alegres en el Señor» estando preso. No es la alegría de quien no tiene problemas, sino la de quien sabe que «el Señor está cerca». Y en la frase siguiente da el método: no os inquietéis por nada; presentad a Dios vuestras peticiones con acción de gracias.

    En el oratorio de Don Bosco se jugaba, se cantaba, se hacía teatro y se salía de excursión. A Domingo Savio, uno de sus alumnos y hoy santo, se le atribuye la frase de que allí la santidad consistía en estar muy alegres. Para Don Bosco no era un adorno pedagógico: un muchacho que se aburre en la iglesia no vuelve.

    Revisa con qué cara rezas y con qué cara educas. Hay casas donde la religión se vive como una lista de prohibiciones y castigos, y luego los padres se extrañan de que sus hijos no quieran saber nada de la fe a los quince años. La alegría cristiana no es reír por obligación ni negar las penas. Es no dejar que la preocupación te robe a los tuyos, la comida compartida, el partido o la canción. Eso los hijos lo notan antes que cualquier sermón.

  4. Petición

    Quítame la cara larga con la que a veces rezo
    y con la que educo.
    Amén.

  5. Oración final

    María Auxiliadora, auxilio de los cristianos,
    ruega por nosotros.

    San Juan Bosco, ruega por nuestros jóvenes.

    Dios te salve, María…
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.