Día 1 de 9

Primer día — Auxilio, no adorno

  1. Oración de todos los días

    María Auxiliadora,
    auxilio de los cristianos:
    tú sostuviste una obra que empezó sin nada.

    Sostén la mía, que también es pequeña:
    esta casa, este trabajo, estos hijos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 2,1-10

    1 Tres días después se celebraron unas bodas en Cana de Galilea: donde se hallaba la madre de Jesús. 2 Fue también convidado a las bodas Jesús con sus discípulos. 3 Y como viniese a faltar el vino, SAN JUAN dijo a Jesús su madre: No tienen vino. 4 Respondióle Jesús: Mujer, ¿qué nos va a Mí y a ti?, aún no es llegada mi hora. 5 Dijo entonces su madre a los sirvientes: Haced lo que Él os dirá. 6 Estaban allí seis tinajas de piedra, destinadas para las purificaciones de los judíos; en cada una de las cuales cabían dos o tres metretas. 7 Díjoles Jesús: Llenad de agua aquellas tinajas. Y llenáronlas hasta arriba. 8 Díceles después Jesús: Sacad ahora en algún vaso, y llevadlo al maestresala. Hiciéronlo así. 9 Apenas probó el maestresala el agua convertida en vino, como él no sabía de dónde era, bien que lo sabían los sirvientes que la habían sacado, llamó al esposo, 10 y le dijo: Todos sirven al principio el vino mejor; y cuando los convidados han bebido ya a satisfacción, sacan el más flojo: tú, al contrario, has reservado el buen vino para lo último.
  3. Meditación del día 1

    Auxiliadora quiere decir la que echa una mano. Se le pide ayuda concreta, no consuelo abstracto.

    En Caná María no hace un discurso. Ve que falta el vino y lo dice: «no tienen vino». Es de las frases más prácticas del Evangelio. Una boda sin vino era una vergüenza para la familia que la organizaba, de las que se recuerdan durante años. María no espera a que se lo pidan: se da cuenta y avisa.

    Después dice a los sirvientes algo que vale para cualquier devoción mariana: «haced lo que Él os dirá». María no se pone en el centro. Auxilia señalando a su Hijo y poniendo a trabajar a los que están cerca. Los que llenan las tinajas hasta arriba son los criados, a pulso, sin entender para qué.

    Por eso a la Auxiliadora se le piden cosas concretas: que salga el crédito, que el muchacho consiga cupo en el colegio, que el examen médico salga bien, que alcance para el arriendo. No es poca fe pedir cosas pequeñas. Pero prepárate para que la respuesta incluya una tarea para ti, como a los sirvientes de Caná. La ayuda de María casi nunca llega sin que alguien tenga que cargar agua.

  4. Petición

    Madre, échame una mano en esto:
    (dilo ahora).
    Amén.

  5. Oración final

    María Auxiliadora, auxilio de los cristianos,
    ruega por nosotros.

    San Juan Bosco, ruega por nuestros jóvenes.

    Dios te salve, María…
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.