Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 7 de octubre
Oración de todos los días
Virgen del Rosario,
enséñame a rezar con las manos,
cuenta a cuenta, sin prisa.Que el rosario no sea un trámite
sino el rato del día en que me acompañas.
Amén.Lectura del día
25 Estaban al mismo tiempo junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. 26 Habiendo mirado, pues, Jesús a su madre y al discípulo que Él amaba, el cual estaba allí, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. 27 Después dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel punto encargóse de ella el discípulo, y la tuvo consigo en su casa.
Meditación del día 9
Mañana es su fiesta. Lo que se pide al cerrar es concreto: no dejar el rosario el día 8.
Al pie de la cruz, Jesús le entrega su madre al discípulo amado, y el discípulo a su madre. Y el evangelio dice que desde ese momento el discípulo la recibió en su casa. No en el templo ni en un altar: en su casa, en lo de todos los días.
Eso es lo que se pide al terminar esta novena. Mañana es la fiesta de la Virgen del Rosario, y la tentación es la de siempre: rezar con entusiasmo nueve días y guardar el rosario en el cajón el día 8. Octubre todavía no termina, y el rosario no se inventó para una temporada.
No hace falta proponerse algo imposible. Una decena al día, en el bus o antes de dormir, ya es llevar a María a casa. Lo que se repitió estos días —los gozosos, los luminosos, los dolorosos, los gloriosos— queda como un mapa para volver cuando la vida se ponga difícil. Mañana es la fiesta; el día 8 se sabrá si la novena dejó costumbre.
Petición
Virgen del Rosario, gracias por estos nueve días.
Que no lo deje cuando acabe la novena.
Amén.Oración final
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia…
Virgen del Rosario,
ruega por nosotros,
y que esta oración sencilla
nos acompañe hasta la hora de nuestra muerte.
Amén.
Con este día se cierra la novena.