Día 3 de 9

Tercer día — Los que van a pagar una promesa

  1. Oración de todos los días

    Blanca Paloma,
    madre de las marismas:
    voy de camino hacia ti, aunque no salga de mi casa.

    Que el camino me cambie algo
    y no sea solo una fiesta que se acaba el martes.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 17,12-19

    12 Y estando para entrar en una población, le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se pararon a lo lejos, 13 y levantaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten lástima de nosotros. 14 Luego que Jesús los vio, les dijo: Id, mostraros a los sacerdotes. Y cuando iban, quedaron curados. 15 Uno de ellos, apenas echó de ver que estaba limpio, volvió atrás, glorificando a Dios a grandes voces, 16 y postróse a los pies de Jesús, pecho por tierra, dándole gracias: y éste era un samaritano. 17 Jesús dijo entonces: ¿Pues qué, son diez los curados? ¿Y los nueve dónde están? 18 No ha habido quien volviese a dar a Dios la gloria sino este extranjero. 19 Después le dijo: Levántate, vete: que tu fe te ha salvado. La segunda venida del Señor
  3. Meditación del día 3

    Detrás de muchos romeros hay un enfermo curado, un hijo que volvió, un trabajo que llegó.

    Diez leprosos piden a gritos que Jesús tenga compasión de ellos. Quedan limpios por el camino, y solo uno vuelve a dar las gracias, y encima es samaritano, es decir, un extranjero mal visto. Jesús pregunta con una tristeza que se nota: ¿y los otros nueve dónde están?

    Muchos romeros caminan para cumplir una promesa. Detrás hay una operación que salió bien, un hijo que dejó la droga, un trabajo que llegó cuando ya no quedaba nada. Volver a dar las gracias, como el samaritano, es una de las formas más limpias de fe que existen.

    Conviene, eso sí, tener cuidado con la lógica del trato. La Virgen no cobra favores ni castiga a quien no puede cumplir una promesa porque se enfermó o porque no le alcanza el dinero. Si prometiste algo que hoy pone en riesgo tu salud o la economía de tu casa, se puede cambiar por otra cosa, y un sacerdote te puede ayudar con eso. Lo que importa es volver a agradecer, no pagar una deuda. Y si nadie se enteró de lo que te concedieron, cuéntaselo hoy a alguien.

  4. Petición

    Gracias por lo concedido,
    y recibe mi promesa cumplida.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen del Rocío, Blanca Paloma,
    reina de las marismas:
    ruega por nosotros,
    por los que caminan y por los que esperan en casa.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.