Día 7 de 9

Séptimo día — Por los hospitales

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora de Lourdes,
    salud de los enfermos:
    ponte junto a la cama de los que hoy te encomiendo.

    No te pido que me expliques este sufrimiento.
    Te pido alivio, compañía
    y fuerza para un día más.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 5,2-8

    2 Hay en Jerusalén una piscina dicha de las ovejas, llamada en hebreo Betsaida, la cual tiene cinco pórticos. 3 En ellos, pues, yacía una gran muchedumbre de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, aguardando el movimiento de las aguas. 4 Pues un ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo a la piscina: y se agitaba el agua. Y el primero que después de movida el agua entraba en la piscina quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. 5 Allí estaba un hombre que treinta y ocho años hacía que se hallaba enfermo. 6 Como Jesús le viese tendido y conociese que llevaba ya mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser curado? 7 Señor, respondió el doliente, yo no tengo una persona que me meta en la piscina, así que el agua está agitada: por lo cual, mientras yo voy ya otro ha bajado antes. 8 Dícele Jesús: Levántate, coge tu camilla y anda.
  3. Meditación del día 7

    Por las plantas de oncología, las urgencias de madrugada, los hospitales sin recursos y los enfermos que están solos en ellos.

    En la piscina de Betesda había una multitud de enfermos esperando que el agua se moviera. Jesús se fija en uno que llevaba treinta y ocho años allí, y el hombre le explica su problema con una frase terrible: «No tengo una persona que me meta en la piscina». No le faltaba fe ni medicina; le faltaba alguien.

    Esa frase se oye hoy en cualquier hospital. El anciano que nadie visita y al que las enfermeras conocen por su nombre porque son las únicas que hablan con él. El migrante internado lejos de su familia. El enfermo de la planta de oncología que pasa las tardes mirando la puerta. Reza por ellos y reza también por los que trabajan de noche: la auxiliar que hace doble turno, el médico residente que lleva treinta horas despierto, el celador. Y donde haya hospitales sin material ni personal, que se diga claro: eso no es una prueba de Dios, es una injusticia que alguien tiene que arreglar.

  4. Petición

    Acompaña a los que hoy están internados sin visita
    y a los que trabajan de noche cuidándolos.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de Lourdes, salud de los enfermos,
    consoladora de los afligidos,
    refugio de los pecadores:
    ruega por nosotros.

    Santa Bernardita, ruega por nosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.