Día 5 de 9

Quinto día — Cuando no hay curación

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora de Lourdes,
    salud de los enfermos:
    ponte junto a la cama de los que hoy te encomiendo.

    No te pido que me expliques este sufrimiento.
    Te pido alivio, compañía
    y fuerza para un día más.
    Amén.

  2. Lectura del día

    2 Corintios 12,7-10

    7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me desvanezca, se me ha dado el estímulo o aguijón de mi carne que es como un ángel de Satanás, para que me abofetee. 8 Sobre lo cual por tres veces decía al Señor que le apartase de mí, 9 y respondióme; Bástate mi gracia, porque el poder mío brilla y consigue su fin por medio de la flaqueza. Así que con gusto me gloriaré de mis flaquezas, para que haga morada en mí el poder de Cristo, 10 Por cuya causa yo siento satisfacción en mis enfermedades, en los ultrajes, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias en que me veo por amor de Cristo; pues cuando estoy débil, entonces con la gracia soy más fuerte. Por qué se alaba
  3. Meditación del día 5

    La mayoría de los que van no se curan, y vuelven distintos. Eso también es una gracia, y no un premio de consolación.

    Pablo pidió tres veces que le quitaran lo que él llama una espina en la carne. No sabemos qué era; él no lo cuenta. Sí sabemos la respuesta que recibió: no se la quitaron. «Bástate mi gracia.» Y él, que había rogado por la curación, acabó diciendo que en la debilidad encontró una fuerza que antes no conocía.

    De los millones de enfermos que han ido a Lourdes, solo unas pocas decenas de curaciones han sido reconocidas como milagro por la Iglesia, después de años de estudio médico. La propia Bernadette estuvo enferma casi toda su vida y murió joven, en un convento, sin curarse. Esto no se dice para desanimar, sino para no mentir: si a tu enfermo le prometes un milagro y no llega, le añades la culpa de no haber tenido fe suficiente. Lo que sí se puede pedir sin engaño es lo que pidió Pablo después: aguantar con sentido, no estar solo, tener paz. No es un premio menor.

  4. Petición

    Si no hay curación, dame lo otro:
    paz, compañía y sentido.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de Lourdes, salud de los enfermos,
    consoladora de los afligidos,
    refugio de los pecadores:
    ruega por nosotros.

    Santa Bernardita, ruega por nosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.