Día 2 de 9

Segundo día — El agua de la gruta

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora de Lourdes,
    salud de los enfermos:
    ponte junto a la cama de los que hoy te encomiendo.

    No te pido que me expliques este sufrimiento.
    Te pido alivio, compañía
    y fuerza para un día más.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 9,1-7

    1 Al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento: 2 y sus discípulos le preguntaron: Maestro, ¿qué pecados son la causa de que éste haya nacido ciego: los suyos, o los de sus padres? 3 Respondió Jesús: No es por culpa de éste, ni de sus padres, sino para que las obras de Dios resplandezcan en él. 4 Conviene que Yo haga las obras de Aquel que me ha enviado, mientras dura el día: viene la noche de la muerte, cuando nadie puede trabajar: 5 mientras estoy en el mundo, Yo soy la luz del mundo. 6 Así que hubo dicho esto, escupió en tierra, y formó lodo con la saliva, y aplicóle sobre los ojos del ciego, 7 y díjole: Anda, lávate en la piscina de Siloé (palabra que significa El Enviado). Fuese, pues, y lavóse allí, y volvió con vista. b) Discusión del milagro
  3. Meditación del día 2

    Le dijo que cavara en el barro y salió el manantial. Empezó por algo sucio y trabajoso, no por un prodigio limpio.

    Los discípulos preguntan quién pecó para que ese hombre naciera ciego. Jesús corta la pregunta: no es culpa de nadie. Después hace algo poco solemne: escupe en el suelo, hace barro, se lo unta en los ojos y lo manda a lavarse a una piscina. La curación pasa por el barro y por una caminata.

    En Lourdes ocurrió algo parecido. Según el relato de Bernadette, la Señora le pidió que bebiera y se lavara en la fuente, y ella, que no veía ninguna, escarbó en el lodo de la gruta y se manchó la cara delante de la gente, que la tomó por loca. Días después el agua corría limpia. Fíjate en las dos cosas. Primero, la enfermedad no es castigo: si alguien en tu casa piensa que está enfermo por algo que hizo, díselo claro. Segundo, el camino suele ser poco vistoso: citas médicas, rehabilitación, dietas, pastillas a su hora. Ese barro diario también es parte de la curación.

  4. Petición

    Que no espere señales limpias:
    dame fuerzas para lo que hay que cavar hoy.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de Lourdes, salud de los enfermos,
    consoladora de los afligidos,
    refugio de los pecadores:
    ruega por nosotros.

    Santa Bernardita, ruega por nosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.