Día 7 de 9
Séptimo día — Por la paz de Costa Rica
Oración de todos los días
Virgen de los Ángeles, Negrita de Cartago:
tú volvías siempre a tu piedra,
y nos enseñaste que Dios elige estar donde está la gente humilde.Quédate con nosotros, Madre.
Amén.Lectura del día
3 Y vendrán muchos pueblos y dirán: Ea, subamos al monte del Señor, y a la casa del Dios de Jacob, y Él mismo nos mostrará sus caminos, y por sus sendas andaremos; porque de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra del Señor. 4 Y Él será el juez de todas las gentes, y convencerá de error a muchos pueblos: los cuales de sus espadas forjarán rejas de arado, y hoces de sus lanzas: no desenvainará la espada un pueblo contra otro, ni se adiestrarán más en el arte de la guerra. 5 ¡Oh casa de Jacob!, venid, y caminaremos en la luz del Señor, o de su Mesías. ISAÍAS
Meditación del día 7
Es un país sin ejército, con su propia clase de problemas: drogas, desigualdad, jóvenes sin rumbo.
Isaías sueña con pueblos que suben al monte del Señor para aprender sus caminos y que convierten las espadas en arados y las lanzas en hoces. Ninguna nación levantará la espada contra otra, ni se adiestrarán más para la guerra.
Costa Rica abolió su ejército en 1948 y lo dejó escrito en su Constitución del año siguiente. Lo que se ahorró en armas se puso, durante décadas, en escuelas y hospitales. Pocos países pueden decir eso, y la profecía de Isaías se lee allí con un acento especial.
Pero la paz no es un logro que se gana una vez. Hoy el país vive un aumento de homicidios ligado al narcotráfico, barrios donde los muchachos son reclutados para vender droga, desigualdad que crece. Rezar por la paz de Costa Rica incluye pedir trabajo y oportunidades para los jóvenes, y también exigir que el Estado llegue a los barrios con algo más que policía. Piensa qué le toca hacer a tu comunidad por sus muchachos.
Petición
Guarda la paz de esta tierra
y da trabajo a los jóvenes.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de Costa Rica:
ruega por nosotros,
por los enfermos de nuestras casas
y por los que caminan hasta tu santuario.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.