Día 4 de 9

Cuarto día — Por los que trabajan en el turismo

  1. Oración de todos los días

    Virgen de la Altagracia,
    madre protectora del pueblo dominicano:
    ponte delante de nosotros.

    Cuida esta casa, este trabajo y esta isla.
    Que no nos falte el pan
    ni la decencia para ganarlo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Santiago 5,1-6

    1 Ea, pues, ¡oh ricos, llorad!, levantad el grito en vista de las desdichas que han de sobreveniros. 2 Podridos están vuestros bienes, y vuestras ropas han sido roídas de la polilla. 3 El oro y la plata vuestra se han enmohecido, y el orín de estos metales dará testimonio contra vosotros, y devorará vuestras carnes como un fuego. Os habéis atesorado ira para los últimos días. 4 Sabed que el jornal que no pagasteis a los trabajadores, que segaron vuestras mieses, está clamando contra vosotros, y el clamor de ellos ha penetrado los oídos del Señor de los ejércitos. 5 Vosotros habéis vivido en delicias sobre la tierra, y os habéis cebado a vosotros mismos, como las víctimas que se preparan para el día del sacrificio. 6 Vosotros habéis condenado al inocente, y le habéis muerto, sin que os haya hecho resistencia alguna.
  3. Meditación del día 4

    Media isla vive del turismo: horas largas, sueldos cortos, familia lejos.

    Santiago no se anda con rodeos: el salario que no pagasteis a los obreros está gritando, y sus gritos han llegado a los oídos de Dios. Es de los textos más duros del Nuevo Testamento contra los ricos que se enriquecen a costa del jornal ajeno.

    Higüey es la capital de la provincia de La Altagracia, la misma donde están Punta Cana y Bávaro, el gran polo turístico del país. A pocos kilómetros de la basílica hay miles de personas que limpian habitaciones, sirven mesas, cuidan jardines y animan a turistas, muchas con turnos largos, viviendo lejos de sus hijos y con sueldos que dependen de la propina.

    El turismo da de comer a mucha gente y no es malo en sí. Lo que denuncia Santiago es otra cosa: el negocio que sale adelante apretando al último de la cadena. Si trabajas en un hotel, que no te dé vergüenza pedir lo que es justo. Si eres cliente, trata bien y paga lo debido. Y si tienes gente a tu cargo, recuerda que el jornal retenido también llega a oídos de Dios, aunque no salga en las reseñas.

  4. Petición

    Bendice a los que sirven a otros para vivir
    y que se les trate con respeto.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora de la Altagracia,
    madre protectora del pueblo dominicano:
    ruega por nosotros y guarda nuestra tierra.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.