Día 1 de 9

Primer día — El lienzo roto

  1. Oración de todos los días

    Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá,
    patrona de Colombia:
    tú te apareciste en un lienzo roto y gastado.

    Renueva lo que en mí está desteñido:
    la fe, el cariño, las ganas de trabajar.

    Madre mía, ruega por este país y por mi casa.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Jeremías 18,1-6

    1 Orden dada a Jeremías por el Señor, diciendo: 2 Anda y baja a casa de un alfarero, y allí oirás mis palabras. 3 Bajé, pues, a casa de un alfarero, y hallé que estaba trajabando sobre la rueda. 4 Y la vasija de barro que estaba haciendo se deshizo entre sus manos; y al instante volvió a formar del mismo barro otra vasija a la que dio la forma que le plugo. 5 Entonces me habló el Señor, y dijo: 6 ¿Por ventura no podré hacer Yo con vosotros, ¡oh casa de Israel!, como ha hecho este alfarero, dice el Señor?. Sabed que lo que es barro en manos del alfarero, eso sois vosotros en mi mano, ¡oh casa de Israel!
  3. Meditación del día 1

    Estaba para tirar. Nadie apuesta por lo que ya no sirve, y ahí empezó todo.

    Jeremías baja a la casa del alfarero y ve cómo una vasija se le deshace en las manos. El alfarero no la tira: amasa de nuevo el mismo barro y hace otra. Y Dios dice: así son ustedes en mis manos.

    El cuadro de Chiquinquirá fue pintado hacia 1562 por Alonso de Narváez, por encargo de un encomendero, sobre una tela de algodón tejida por indígenas. La humedad y el abandono lo dejaron borroso y roto, y terminó arrinconado. Según la tradición, ahí estaba cuando recuperó el color.

    Hay temporadas en que uno se siente así: desteñido, sin ganas, con la sensación de que ya no sirve para lo que antes servía. Una depresión, un despido a los cincuenta, una adicción que volvió, un matrimonio que se rompió. Lo que dice Jeremías no es que Dios hace una vasija nueva con otro material, sino que vuelve a trabajar el mismo barro. No tienes que ser otra persona para empezar de nuevo. Basta con dejarte tocar otra vez.

  4. Petición

    Madre, no me des por perdido.
    Renueva lo que ya no sé arreglar en mí.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá,
    patrona de Colombia:
    ruega por nosotros ahora y siempre.

    Que tu lienzo renovado nos recuerde
    que nada está tan roto que Dios no pueda rehacerlo.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.