Salmos 74
1 Para el fin: no nos destruyas. Salmo y cántico de Asaf.
2 PROFETA. Alabarémoste, oh Dios: te bendeciremos e invocaremos tu nombre. Publicaremos tus maravillas.
3 DIOS. Cuando llegare mi tiempo, yo juzgaré con justicia todas las cosas.
4 Derretiráse la tierra con todos sus habitantes: Yo fui quien dio firmeza a sus columnas.
5 PROFETA. Dije a los malvados: No queráis cometer más la maldad; y a los pecadores: No os engriáis ponderando vuestro poder.
6 No levantéis con insolencia vuestras cabezas: cesad de hablar blasfemias contra Dios.
7 Porque ni por el oriente, ni por el occidente, ni por los desiertos montes tendréis escape;
8 pues el juez es Dios. Él abate a uno y ensalza a otro;
9 porque el Señor tiene en la mano un cáliz de vino puro, lleno de amarga mistura, y le hace pasar de uno a otro: mas no por eso se han apurado sus heces: las han de beber todos los pecadores de la tierra.
10 Yo, empero, anunciaré y cantaré eternamente las alabanzas al Dios de Jacob.
11 DIOS. Y yo abatiré todo el orgullo de los pecadores: y haré que los justos levanten cabeza.
De qué trata este capítulo
Breve salmo de Asaf en forma de diálogo (75 en la numeración hebrea). Empieza con la acción de gracias de la comunidad (versículo 2) y enseguida toma la palabra Dios: cuando llegue el tiempo fijado, juzgará con rectitud, pues Él sostiene las columnas de la tierra aunque esta tiemble (versículos 3 y 4).
El profeta advierte a los arrogantes que no levanten la frente, porque el juicio no viene de oriente ni de occidente, sino de Dios, que humilla a uno y enaltece a otro (versículos 5 a 8). El versículo 9 presenta la imagen de la copa de vino espumoso que los malvados beberán hasta las heces. Al final Dios promete quebrar el poder del impío y levantar al justo (versículo 11).