Salmos 33

1 salmo de David, cuando se desfiguró delante de Aquimeleo, el cual le echó de sí; con lo que David se escapó.

2 Alabaré al Señor en todo tiempo: no cesarán mis labios de pronunciar sus alabanzas.

3 En el Señor se gloriará mi alma. Óiganlo los humildes, y consuélense.

4 Engrandeced conmigo al Señor, y todos a una ensalcemos su nombre.

5 Acudí solícitamente al Señor, y me oyó, y me sacó de todas mis tribulaciones.

6 Acercaos vosotros a él, y os iluminará: y no quedaréis sonrojados.

7 Clamó este pobre, y el Señor le oyó, y libróle de todas sus angustias.

8 El ángel del Señor asistirá alrededor de los que le temen, y los librará del mal.

9 Gustad y ved cuan suave es el Señor: bienaventurado el hombre que en Él confia,

10 Temed al Señor todos vosotros sus santos; porque nada falta a los que le temen,

11 Los ricos padecieron necesidad y hambre; pero a los que buscan al Señor no les faltará bien ninguno.

12 Venid, hijos, escuchadme, que yo os enseñaré el temor del Señor.

13 ¿Quién es el hombre que apetece vivir, y que desea ver días dichosos?

14 Pues guarda pura tu lengua de todo mal, y no profieran tus labios ningún embuste.

15 Huye del mal y obra el bien: busca la paz y empéñate en alcanzarla.

16 El Señor tiene fijos sus ojos sobre los justos, y atentos sus oídos a la plegaria que le hacen.

17 Y el rostro del Señor está observando a los que obran el mal, para extirpar de la tierra la memoria de ellos.

18 Clamaron los justos, y oyólos el Señor,y librólos de todas sus aflicciones.

19 El Señor está al lado de los que tienen el corazón atribulado; y Él salvará a los humildes de espíritu.

20 Muchas son las tribulaciones de los justos, pero de todas los librará el Señor.

21 De todos los huesos de ellos tiene el Señor sumo cuidado: ni uno solo será quebrantado.

22 Funestísima es la muerte de los pecadores; y los que aborrecen al justo quedarán destruidos.

23 El Señor redimirá las almas de sus siervos, y no perecerán los que en él esperan.