Salmos 143
1 Salmo de David contra Goliat.
2 Bendito sea el Señor Dios mío, que adiestra mis manos para la pelea, y mis dedos para manejar las armas.
3 Él es para conmigo la misma misericordia, y el asilo mío, mi amparo y mi libertador; el protector mío, en quien tengo mi esperanza: el que somete mi pueblo a la autoridad mía.
4 Oh Señor, ¿qué es el hombre para que te des a conocer a él? ¿O el hijo del hombre, que así le aprecias?.
5 El hombre por el pecado ha venido a ser nada: sus días pasan como la sombra.
6 Señor, inclina esos tus cielos, y desciende a socorrernos: toca los montes, y se desharán en humo.
7 Vibra rayos, y disiparás mis enemigos; arroja tus saetas, y los llenarás de turbación.
8 Alarga desde lo alto tu mano y arrebátame del abismo de las aguas de la tribulación: líbrame de caer en poder de estos extranjeros,
9 cuya boca no habla sino vanidad o mentira, y cuyas manos están llenas de iniquidad.
10 Oh Dios mío, yo te cantaré un cántico nuevo con un salterio de diez cuerdas; te cantaré himnos de alabanza.
11 Señor, tú que das la salud o felicidad a los reyes, que libraste a David siervo tuyo de la espada sangrienta,
12 sálvame ahora, y sácame de las garras de estos extranjeros, de cuya boca no sale sino vanidad y mentira, y cuyas manos están llenas de iniquidad:
13 los hijos de los cuales son como nuevos plantíos en la flor de su edad; sus hijas, compuestas y engalanadas por todos lados, como ídolos de un templo:
14 atestadas están sus despensas, y rebosando toda suerte de frutos: fecundas sus ovejas, salen a pacer en numerosos rebaños:
15 tienen gordas y lozanas sus vacas: no se ven portillos, ni ruina en sus muros o cercados: ni se oyen gritos de llanto en sus plazas.
16 Feliz llamaron al pueblo que goza de estas cosas. Mas yo digo: Feliz aquel pueblo que tiene al Señor por su Dios.