Sabiduría 2

1 Dijeron, pues, los impíos entre sí, discurriendo sin juicio: Corto y lleno de tedio es el tiempo de nuestra vida; no hay consuelo en el fin del hombre o después de su muerte: ni se ha conocido nadie que haya vuelto de los infiernos o del otro mundo. Significado El griego dice: «No hay medicina para evitar la muerte.» — Jn. 7, 16, 28; Mt. 12, 27; Jn. 17, 3.)

2 Pues nacido hemos de la nada, y pasado lo presente, seremos como si nunca hubiésemos sido. La respiración de nuestras narices es como un ligero humo; y la habla o el alma como una transitoria chispa, con la cual se mueve nuestro corazón.

3 Apagada que sea, quedará nuestro cuerpo reducido a ceniza; y el espíritu se disipará cual sutil aire: desvanecerse ha, como una nube que pasa, nuestra vida; y desaparecerá como niebla herida de los rayos del sol, y disuelta con su calor.

4 Caerá en olvido con el tiempo nuestro nombre, sin que quede memoria de nuestras obras.

5 Porque el tiempo de nuestra vida es una sombra que pasa: ni hay retorno después de la muerte; porque queda puesto el sello, y nadie vuelve atrás.

6 Venid, pues, y gocemos de los bienes presentes: apresurémonos a disfrutar de las criaturas mientras somos jóvenes.

7 Llenémonos de vinos exquisitos, y de olorosos perfumes, y no dejemos pasar la flor de la edad.

8 Coronémonos de rosas antes que se marchiten: no haya prado donde no dejemos las huellas de nuestra intemperancia. Significado Alude a la costumbre gentílica de llevar coronas de flores en los banquetes. (2 Mac. 6, 7.)

9 Ninguno de nosotros deje de tomar parte en nuestra lascivia: dejemos por todas partes vestigios de nuestro regocijo, ya que nuestra herencia es ésta, y tal nuestra suerte. Significado Tal es la conclusión que sacan los impíos de meditar la brevedad de nuestra vida. ¡Cuan diferente de la que sacaba el Apóstol (1 Co. 7, 29), exhortándonos a despreciar el mundo para buscar un bien duradero!

10 Oprimamos al justo desvalido, no perdonemos a la viuda, ni respetemos las canas del anciano de muchos días.

11 Sea nuestra fortaleza la ley de la justicia; pues lo flaco de nada sirve.

12 Armemos, pues, lazos al justo, visto que no es de provecho para nosotros, y que es contrario a nuestras obras, y nos echa en cara los pecados contra la ley; y nos desacredita divulgando nuestra depravada conducta. Significado Mt. 23, 25; Jn. 7, 19. Verdadera profecía de lo que contra Jesús dijeron los escribas y fariseos. «Parece —dice Lactancio— que el sabio los estaba oyendo.» (Véase Mt. 27, 43; Jn. 7, 7; Le. 11, 39, 45, etc.; Is. 5; Jer. 23, 6; Zac. 9, 9

13 Protesta tener la ciencia de Dios, y se llama a sí mismo Hijo de Dios.

14 Se ha hecho el censor de nuestros pensamientos. Significado Mt. 9, 4; Le. 6, 7

15 No podemos sufrir ni aun su vista; porque no se asemeja su vida a la de los otros, y sigue una conducta muy diferente.

16 Nos mira como a gente frivola y ridicula, se abstiene de nuestros usos como de inmundicias, prefiere lo que esperan los justos en la muerte; y se gloria de tener a Dios por padre.

17 Veamos ahora si sus palabras son verdaderas: experimentemos lo que le acontecerá, y veremos cuál será su paradero.

18 Que si es verdaderamente Hijo de Dios, Dios le tomará a su cargo, y le librará de las manos de sus adversarios.

19 Examinémosle a fuerza de afrentas y tormentos, para conocer su resignación y probar su paciencia.

20 Condenémosle a la más infame muerte: pues que según sus palabras será él atendido.

21 Tales cosas idearon, y tanto desatinaron, cegados de su propia malicia.

22 Y no entendieron los misterios de Dios, ni creyeron que hubiese galardón para el justo, ni hicieron caso de la gloria reservada a las almas santas.

23 Porque Dios crió inmortal al hombre, y formóle a su imagen y semejanza:

24 mas por la envidia del diablo entró la muerte en el mundo: Significado Envidioso de la felicidad de Adán y Eva, los indujo al pecado, cuyo castigo es la muerte

25 e imitan al diablo los que son de su bando. Felicidad de los justos

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).