Nehemías 4
1 Entretanto, habiendo oído Sanaballat que reedificábamos las murallas, montó en gran cólera; y enfurecido en extremo, hizo mofa de los judíos,
2 y dijo en presencia de sus hermanos y de un gran concurso de samaritanos: ¿Qué pretenden hacer esos miserables judíos? ¿Por ventura se lo permitirán estas naciones vecinas? ¿Piensan poder ofrecer sacrificios, concluyendo toda la obra en un día? ¿Podrán acaso restaurar las piedras de los montes reducidos a cenizas? ✦Significado Ex. 21, 1, 7; Dt. 15, 12
3 A lo que añadió Tobías, amonita, que estaba a su lado: Déjalos que fabriquen, que si va una raposa saltará de un lado a otro sus muros de piedra y los derribará.
4 ¡Oh Dios nuestro!, oye cómo se mofan de nosotros; haz recaer sobre su cabeza estos escarnios, y que ellos sean el blanco de los desprecios allí donde sean llevados cautivos.
5 No encubras, no disimules su maldad, ni sea borrado su pecado de delante de tu vista, ya que han escarnecido a los que reeedifican tu ciudad santa.
6 Nosotros, pues, reedificamos las murallas, restaurándolas enteramente hasta la mitad de su altura antigua; el pueblo, cobró bríos para seguir el trabajo.
7 Mas así que supieron Sanaballat, y Tobías, y los árabes, y los amonitas, y los de Azoto que estaban reparadas las brechas de los muros de Jerusalén, y que comenzaban a cerrarse los portillos, se irritaron sobremanera,
8 y todos de mancomún se coligaron para venir a pelear contra Jerusalén y armarnos asechanzas.
9 Nosotros nos encomendamos a nuestro Dios, y pusimos contra ellos centinelas día y noche en las murallas.
10 Y algunos de la tribu de Judá dijeron: Los más robustos, que acarrean los materiales, están ya sin aliento, y queda aún muchísima tierra que sacar; de suerte que no nos es posible acabar de reedificar el muro.
11 Ya han dicho nuestros enemigos: No han de saber nada hasta que rompamos por medio de ellos, y los matemos, y hagamos cesar la obra.
12 Y viniendo los judíos que habitaban cerca de ellos, y diciendo esto mismo por diez y más veces, recibiendo el propio aviso de todas partes de donde acudían a nosotros,
13 puse luego en orden al pueblo, apostado detrás del muro alrededor de sus espadas, y lanzas, y ballestas;
14 y pasada revista de todo, fui y dije a los magnates y magistrados y al resto del pueblo: No tenéis que temer de sus fieros; acordaos del Señor grande y terrible; y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos e hijas, y por vuestras mujeres, y por vuestras casas.
15 Mas habiendo entendido nuestros enemigos que se nos había dado aviso, disipó Dios como el humo los designios que habían formado. Con lo que nos volvimos todos a los muros, cada cual a su tarea.
16 Y desde aquel día la mitad de la gente moza trabajaba en la obra, y la otra mitad estaba sobre las armas, con lanzas, y escudos, y ballestas, y lorigas, y detrás de ellos los capitanes en toda la familia de Judá.
17 Los que trabajaban en el muro, los que llevaban cargas y los que las cargaban trabajaban con una mano, y en la otra tenían la espada:
18 porque cada uno de los trabajadores NEHEMÍAS llevaba ceñida al lado la espada; y así trabajaban; y el que tocaba alarma con la trompeta estaba siempre a mi lado.
19 Y dije a los magnates, y a los magistrados, y al resto del pueblo: La fábrica es grande y de mucha extensión, y nosotros estamos separados en el muro lejos el uno del otro;
20 donde quiera que oyereis el sonido de la trompeta, corred allí todos hacia nosotros, que nuestro Dios peleará a favor nuestro.
21 Entretanto vamos continuando la obra, y la mitad de nosotros tenga empuñadas las lanzas desde que apunte la aurora hasta que salgan las estrellas.
22 En esta misma ocasión dije también al pueblo: Cada uno, con su criado, quédese a dormir dentro de Jerusalén, y nos relevaremos unos a otros para trabajar día y noche.
23 Yo, pues, ni mis hermanos, ni mis criados, ni los guardias que me seguían, no nos desnudábamos: ninguno se quitaba los vestidos, sino para alguna purificación o lavatorio. Contra la avaricia de los magistrados
Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).