Mateo 20
1 El reino de los cielos se parece a un padre de familias, que al romper el día salió a alquilar jornaleros para su viña,
2 y ajustándose con ellos en un denario por día, enviólos a su viña. ✦Significado Véase cap. 18, v. 28
3 Saliendo después cerca de la hora de tercia, se encontró con otros que estaban mano sobre mano en la plaza, ✦Significado Los hebreos contaban doce horas desde que salía el sol hasta que se ponía; eran, pues, más largas en verano que en invierno. La hora de prima era a las seis de la mañana; tercia, a las nueve; sexta, a las doce; nona, a las tres, y undécima, a las cinco de la tarde
4 y díjoles: Andad también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo.
5 Y ellos fueron. Otras dos veces salió a eso de la hora sexta y a la hora de nona, e hizo lo mismo.
6 Finalmente, salió cerca de la hora undécima, y vio a otros que estaban todavía sin hacer nada, y les dijo: ¿Cómo os sentáis aquí ociosos todo el día?
7 Respondiéronle: Es que nadie nos ha alquilado. Díjoles: Pues id también vosotros a mi viña.
8 Puesto el sol, dijo el dueño de la viña a su mayordomo: Llama a los trabajadores, y págales el jornal, empezando desde los postreros y acabando por los primeros.
9 Venidos, pues, los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron un denario cada uno.
10 Cuando al fin llegaron los primeros, se imaginaron que les daría más; pero, no obstante, recibieron igualmente cada uno su denario.
11 Y al recibirle murmuraban contra el padre de familias,
12 diciendo: Estos últimos no han trabajado más que una hora, y los has igualado con nosotros, que hemos soportado el peso del día, y del calor.
13 Mas él por respuesta dijo a uno de ellos: Amigo, yo no te hago agravio: ¿no te ajustaste conmigo en un denario?
14 Toma, pues, lo que es tuyo, y vete; yo quiero dar a éste, bien que sea el último, tanto como a ti.
15 ¿Acaso no puedo yo hacer de lo mío lo que quiero?, ¿o tienes envidia de que yo sea bueno?
16 De esta suerte los postreros serán los primeros; y los primeros, postreros: muchos, empero, son los llamados, mas pocos los escogidos. Predice su pasión ✦Significado Véase La Puente: «Meditaciones», p. 3.a, medit. 54
17 Poniéndose Jesús en camino para Jerusalén, tomó aparte a sus doce discípulos, y les dijo:
18 Mirad que vamos a Jerusalén, donde el Hijo del hombre ha de ser entregado a los príncipes de los sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte,
19 y le entregarán a SAN MATEO los gentiles para que sea escarnecido, y azotado, y crucificado; mas él resucitará al tercer día. Ambición de los Zebedeos
20 Entonces la madre de los hijos de Zebedeo se le acerca con sus dos hijos, y le adora, manifestando querer pedirle alguna gracia.
21 Jesús le dijo: ¿Qué quieres? Y ella le respondió: Dispon que estos dos hijos míos tengan su asiento en tu reino, uno a tu derecha y otra a tu izquierda.
22 Mas Jesús le dio por respuesta: No sabéis lo que os pedís. ¿Podéis beber el cáliz que Yo tengo de beber?. Dícenle: Bien podemos. ✦Significado El «cáliz» significa la pasión
23 Replicóles: Mi cáliz sí que lo beberéis; pero el asiento a mi diestra o siniestra no me toca concederlo a vosotros, sino que será para aquellos a quienes le ha destinado mi Padre.
24 Entendiendo esto los otros diez apóstoles, se indignaron contra los dos hermanos.
25 Mas Jesús los llamó a sí, y les dijo: No ignoráis que los príncipes de las naciones avasallan a sus pueblos: y que sus magnates los dominan con su imperio. ✦Significado Jesús combate la ambición de mando, y declara que en la Iglesia los de más categoría han de servir a todos, como El lo hizo
26 No ha de ser así ante vosotros: sino que quien aspire a ser mayor entre vosotros, debe ser vuestro criado:
27 y el que quiera ser entre vosotros el primero, ha de ser vuestro siervo:
28 al modo que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir, y a dar su vida para redención de muchos. Los ciegos de Jericó ✦Significado «Muchos» es aquí lo mismo que «todos». (Véase Is. 54, 10.)
29 Al salir de Jericó, le fue siguiendo gran multitud de gentes:
30 y he aquí que dos ciegos, sentados a la orilla del camino, habiendo oído decir que pasaba Jesús, comenzaron a gritar, diciendo: ¡Señor! ¡Hijo de David!, ten compasión de nosotros.
31 Y las gentes los reñían para que callasen. Ellos, no obstante, alzaban más el grito, diciendo: ¡Señor! ¡Hijo de David! Apiádate de nosotros.
32 Paróse Jesús, y llamándolos, les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
33 Señor, le respondieron ellos, que se abran nuestros ojos.
34 Movido Jesús a compasión, tocó sus ojos. Y en el mismo instante vieron, y se fueron en pos de Él. Entrada triunfal en Jerusalén
Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).