Juan 18

1 Dicho esto, marchó Jesús con sus discípulos a la otra parte del torrente Cedrón, donde había un huerto, en el cual entró Él con sus discípulos.

2 Judas, que le entregaba, estaba bien informado del sitio, porque Jesús solía retirarse muchas veces a él con sus discípulos.

3 Judas, pues, habiendo tomado una cohorte de soldados, y ministros que le dieron los pontífices y fariseos, fue allá con linternas y hachas, y con armas. Significado La «cohorte» constaba de 500 a 600 soldados mandados por un «tribuno»

4 Y Jesús, que sabía todas las cosas que le habían de sobrevenir, salió a su encuentro, y les dijo: ¿A quién buscáis?

5 Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Díceles Jesús: Yo soy. Estaba también entre ellos Judas, el que le entregaba.

6 Apenas, pues, les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron en tierra. Significado La Palma, «Historia de la Sagrada Pasión», capítulo 10

7 Les preguntó Jesús segunda vez: ¿A quién buscáis? Y ellos respondieron: A Jesús Nazareno.

8 Replicó Jesús: Ya os he dicho que Yo soy: ahora bien, si me buscáis a Mí, dejad ir a éstos.

9 Para que se cumpliese la palabra que había dicho: ¡Oh Padre!, ninguno he perdido de los que Tú me diste. Significado Jn. 17, 12. Mt. 26, 57-75; Mr. 14, 53-72; Lc. 22, 55-65

10 Entretanto, Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, y dando un golpe a un criado del pontífice, le cortó la oreja derecha. Este criado llamábase Maleo.

11 Pero Jesús dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi Padre, ¿he de dejar Yo de beberle?

12 En fin, la cohorte de soldados, el tribuno y los ministros de los judíos prendieron a Jesús y le ataron. Ante Anas y Caifas. Pedro le niega

13 De allí le condujeron primeramente a casa de Anas, porque era suegro de Caifas, que era pontífice aquel año.

14 Caifas era el que había dado a los judíos el consejo: Que convenía que un hombre muriese por el pueblo.

15 Iba siguiendo a Jesús Simón Pedro y otro discípulo, el cual era conocido del pontífice, y así entró con Jesús en el atrio del pontífice,

16 quedándose Pedro fuera, en la puerta. Por eso el otro discípulo conocido del pontífice salió a la puerta y habló a la portera, y franqueó a Pedro la entrada.

17 Entonces la criada portera dice a Pedro: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Él le respondió: No lo soy.

18 Los criados y ministros estaban a la lumbre, porque hacía frío, y se calentaban: Pedro, asimismo, estaba con ellos, calentándose.

19 Entretanto, el pontífice se puso a interrogar a Jesús sobre sus discípulos y doctrina.

20 A lo que respondió Jesús: Yo he predicado públicamente delante de todo el mundo: Yo siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, adonde concurren todos los judíos, y nada he hablado en secreto.

21 ¿Qué me preguntas a Mí? Pregunta a los que han oído lo que Yo les he enseñado, pues ésos saben cuáles cosas haya dicho Yo.

22 A esta respuesta, uno de los ministros asistentes dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice?

23 Díjole Jesús: Si he hablado mal, manifiesta lo malo que he dicho: pero si bien, ¿por qué me hieres?

24 Habíale enviado Anas, atado, al pontífice Caifas.

25 Y estaba allí en pie Simón Pedro, calentándose. Dijéronle, pues: ¿No eres tú también de sus discípulos? Él lo negó, diciendo: No lo soy.

26 Dícele uno de los criados del pontífice, pariente de aquel cuya oreja había cortado Pedro: ¡Pues qué!, ¿no te vi yo en el huerto con Él?

27 Negó Pedro otra vez, y al punto cantó el gallo.

28 Llevaron después a Jesús desde casa de Caifas al pretorio. Era muy de mañana: SAN JUAN y ellos no entraron en el pretorio, por no contaminarse, a fin de poder comer de las víctimas de la Pascua. Pilato le declara inocente Significado Palacio del gobernador o presidente, para pedirle que hiciese morir a Jesús, a quien ellos, según su Ley, hablan condenado a muerte. Mt. 27, 11-14; Mr. 15, 2-5; Le. 23, 1-6

29 Por eso, Pilato salió afuera, y les dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre?

30 Respondieron, y dijéronle: Si Éste no fuera malhechor, no le hubiéramos puesto en tus manos.

31 Replicóles Pilato: Pues tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra Ley. Los judíos le dijeron: A nosotros no nos es permitido matar a nadie.

32 Con lo que vino a cumplirse lo que Jesús dijo, indicando el género de muerte de que había de morir.

33 Oído esto, Pilato entró de nuevo en el pretorio, y llamó a Jesús, y le preguntó: ¿Eres Tú el Rey de los judíos?

34 Respondió Jesús: ¿Dices tú eso de ti mismo, o te lo han dicho de Mí otros?

35 Replicóle Pilato: ¡Qué!, ¿acaso soy yo judío? Tu nación y los pontífices te han entregado a mí: ¿qué has hecho?

36 Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo: si de este mundo fuera mi reino, claro está que mis gentes me habrían defendido para que no cayese en manos de los judíos: mas mi reino no es de acá.

37 Replicóle a esto Pilatos: ¿Conque Tú eres rey? Respondió Jesús: Así es, como dices: Yo soy Rey. Yo para esto nací, y para esto vine al mundo, para dar testimonio de la verdad: todo aquel que pertenece a la verdad, escucha mi voz.

38 Dícele Pilato: ¿Qué es la verdad? Y dicho esto, salió segunda vez a los judíos, y les dijo: Ningún delito hallo en este hombre. Pilato le afrenta y le atormenta

39 Mas ya que tenéis la costumbre de que os suelte un reo por la Pascua: ¿queréis que os ponga en libertad al Rey de los judíos?

40 Entonces todos ellos volvieron a gritar: No a Ése, sino a Barrabás. Es de saber que este Barrabás era un ladrón.

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).