Jeremías 6

1 Esforzaos, ¡oh hijos de Benjamín!, en medio de Jerusalén, y tocad el clarín de guerra en Tecua, y alzad una bandera sobre Betacarem: porque hacia el Septentrión se deja ver un azote y una calamidad grande. Significado Roboam había hecho en Tecua un arsenal. (2 Cr. 11, 6; 11,12.) El profeta habla aquí irónicamente — «Betacarem» era un pueblo entre Jerusalén y Tecua

2 Yo he comparado la hija de Sión a una hermosa y delicada doncella. Significado Pusilánime y asustada

3 A ella, a sitiarla, acudirán los pastores o capitanes con sus rebaños; plantarán alrededor sus pabellones, cada uno cuidará de los que están bajo sus órdenes.

4 Declaradle solemnemente la guerra. Vamos y escalémosla en medio del día. Mas ¡ay de nosotros!: el día va ya declinando; se han extendido mucho las sombras de la tarde.

5 Ea, pues, asaltémosla de noche, y arruinemos sus casas.

6 Pues esto dice el Señor de los ejércitos: Cortad sus árboles, abrid trincheras en torno a Jerusalén. Ésta es la ciudad que voy a castigar: en ella se abriga toda especie de calumnia e injusticia.

7 Como la cisterna conserva fresca su agua, así conserva Jerusalén fresca la malicia suya. No se oye hablar en ella sino de desafueros y robos: yo veo siempre gente afligida y maltratada.

8 Enmiéndate, ¡oh Jerusalén!; a fin de que no se aleje de ti mi alma: no sea que te reduzca a un desierto inhabitable.

9 Esto dice el Señor de los ejércitos: Los restos del pueblo de Israel serán cogidos como un pequeño racimo de una viña ya vendimiada: Vuelve, ¡oh caldeo!, tu mano, como el vendimiador para meter en el cuévano el rebusco. Significado Nabucodonosor sitió varias veces a Jerusalén. (2 R. 24, 1; 2, 11;25, 1.)

10 Mas, ¿a quién dirigiré Yo la palabra? ¿Y a quién conjuraré para que me escuche, después que tienen tapadas sus orejas, y no pueden oír? Lo peor es que la palabra del Señor les sirve de escarnio, y no la recibirán.

11 Por lo cual estoy lleno de furor del Señor; cánseme de sufrir. Derrámale fuera, me dijo a mí mismo, sobre los niños, y también en las reuniones de los jóvenes: porque preso será el marido con la mujer, el anciano con el decrépito.

12 Y sus casas pasarán a ser de otros, y también las heredades y las mujeres: porque Yo extenderé mi mano contra los moradores del país, dice el Señor.

13 Ya que desde el más pequeño hasta el más grande se han dado todos a la avaricia, y todos urden engaños desde el profeta al sacerdote. Significado Is. 56, 11; Jer. 8, 10

14 Y curan las llagas de la hija de mi pueblo, con burlarse de ella, diciendo: Paz, paz; y tal paz no existe.

15 ¿Se han avergonzado acaso por las cosas abominables que han hecho? Antes bien, no han tenido ni pizca de confusión, ni sabido siquiera qué cosa es tener vergüenza. Por cuyo motivo caerán entre los que perecen y serán precipitados, dice el Señor, cuando llegue el tiempo de tomarles cuenta.

16 Esto decía también el Señor: Paraos en los caminos, ved y preguntad cuáles son las sendas antiguas; cuál es el buen camino, y seguidle: y hallaréis refrigerio para vuestras almas. Mas ellos dijeron: No le seguiremos. Significado El camino que siguieron los patriarcas. (Mt. 11, 29.)

17 Yo destiné para vosotros centinelas, les dijo aún: estad atentos al sonido de su trompeta; y respondieron: No le queremos oír.

18 Por lo tanto, escuchad, ¡oh naciones!, gentes todas, entended cuan terribles castigos les enviaré.

19 Oye, ¡oh tierra!, mira, Yo acarrearé sobre ese pueblo desastres, fruto de sus depravados designios; puesto que no escucharon mis palabras, y desecharon mi Ley.

20 ¿Para qué me ofrecéis vosotros el incienso de Sabá, y la caña olorosa de lejanas tierras? Vuestros holocaustos no me son agradables, ni me placen vuestras víctimas.

21 Por lo tanto, así dice el Señor: He aquí que Yo lloveré desgracias sobre ese pueblo: caerán a una los padres con los hijos, y el vecino perecerá juntamente con su vecino.

22 Esto dice el Señor: Mirad que viene un pueblo del Septentrión, y una nación grande saldrá de los extremos de la tierra.

23 Echará mano de las saetas y del escudo: es cruel y no se apiadará de nadie; el ruido de sus tropas es como el ruido del mar, y montarán sobre caballos, dispuestos a combatir como valientes contra ti, ¡oh hija de Sión!

24 Oído hemos su fama, dicen los judíos, y se nos han caído los brazos: nos ha sorprendido la tribulación, y dolores como de mujer que está de parto.

25 ¡Ah! No salgáis por los campos, JEREMÍAS ni andéis por los caminos; pues la espada del enemigo y su terror os cercan por todos lados.

26 ¡Oh Jerusalénl, hija del pueblo mío, vístete de cilicio, cúbrete de ceniza; llora con amargo llanto, como se llora en la muerte de un hijo único; porque el exterminador caerá súbitamente sobre nosotros.

27 A ti, Jeremías, te he constituido cual robusto ensayador en medio de mi pueblo; y tú examinarás, y harás prueba de sus procederes. Significado Se dice varias veces que los profetas «hacen» aquello que predicen que hará Dios o que debe suceder

28 Todos esos magnates del pueblo andan descarriados, proceden fraudulentamente; toda es gente corrompida.

29 Faltó el fuelle, el plomo se ha consumido en el fuego, inútilmente derritió los metales en el crisol el fundidor: pues que no han sido separadas o consumidas las maldades de aquéllos. Significado Acabóse la predicación de Jeremías

30 Llamadlos plata espúrea; porque el Señor ya los ha reprobado. Vana confianza del pueblo

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).