Isaías 53

1 ¿Quién ha creído o creerá a nuestro anuncio?. ¿Y a quién ha sido revelado ese Mesías, brazo o virtud del Señor? ✦Significado Prosigue Isaías la profecía o historia de la pasión de Jesucristo, en términos tan claros, que, como dice San Aguítín, no necesita ninguna explicación. (Jn. 12, 38; Ro. 10, 16.) — P. 2, 24; Mt. 8, 17 — P. 2, 25; Lc. 15, 4

2 Porque Él crecerá a los ojos del pueblo como una humilde planta, y brotará como una raíz en tierra árida; no es de aspecto bello, ni es esplendoroso; le hemos visto, y nada hay que atraiga nuestros ojos, ni llame nuestra atención hacia Él;

3 despreciado, y el desecho de los hombres, varón de dolores, y que sabe lo que es padecer; y su rostro como cubierto de vergüenza y afrentado; por lo que no hicimos ningún caso de Él. ✦Significado Alude a lo que practicaba el leproso. (Lv. 13, 45.)

4 Es verdad que Él mismo tomó sobre sí nuestras dolencias y pecados, y cargó con nuestras penalidades; pero nosotros le reputamos como un leproso, y como un hombre herido de la mano de Dios y humillado.

5 Siendo así que por causa de nuestras iniquidades fue Él llagado, y despedazado por nuestras maldades; el castigo de que debía nacer nuestra paz con Dios descargó sobre Él, y con sus cardenales fuimos nosotros curados.

6 Como ovejas descarriadas hemos sido todos nosotros; cada cual se desvió de la senda del Señor para seguir su propio camino, y a Él solo le ha cargado el Señor sobre las espaldas la iniquidad de todos nosotros.

7 Fue ofrecido en sacrificio porque Él mismo lo quiso; y no abrió su boca para quejarse; conducido será a la muerte sin resistencia suya, como va la oveja al matadero; ISAÍAS y guardará silencio, sin abrir siquiera su boca, como el corderito que está mudo delante del que le esquila.

8 Después de sufrida la opresión e inicua condena fue levantado en alto. Pero la generación suya, ¿quién podrá explicarla? Arrancado ha sido de la tierra de los vivientes; para expiación de las maldades de mi pueblo lo he herido, dice el Señor.

9 Y en recompensa de bajar al sepulcro le concederá Dios la conversión de los impíos; tendrá por precio de su muerte al hombre rico: porque Él no cometió pecado, ni hubo dolo en sus palabras.

10 Y quiso el Señor consumirle con trabajos: mas luego que Él ofrezca su vida como hostia por el pecado, verá una descendencia larga y duradera, y cumplida será por medio de Él la voluntad del Señor.

11 Verá el fruto de los afanes de su alma, y quedará saciado. Este mismo Justo, mi siervo, dice el Señor, justificará a muchos con su doctrina; y cargará sobre sí los pecados de ellos.

12 Por lo tanto, le daré como porción, o en herencia suya, una gran muchedumbre de naciones; y repartirá los despojos de los fuertes: pues que ha entregado su vida a la muerte, y ha sido confundido con los facinerosos, y ha tomado sobre sí los pecados de todos, y ha rogado por los transgresores. La nueva Jerusalén

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).

De qué trata este capítulo

Continúa y culmina el cuarto canto del Siervo del Señor, uno de los textos del Antiguo Testamento más citados por los cristianos. El Siervo crece como un brote en tierra seca, sin apariencia atractiva; es despreciado, «varón de dolores» acostumbrado al sufrimiento (versículos 2 y 3). El pueblo reconoce que cargó con sus dolencias y que sus heridas nos han curado (versículos 4 y 5), mientras todos andaban errantes como ovejas.

Maltratado, no abre la boca, como cordero llevado al matadero (versículo 7); en Hechos 8 el diácono Felipe explica este pasaje al eunuco etíope anunciándole a Jesús. Su vida ofrecida en expiación da fruto: justificará a muchos y cargará con sus culpas (versículos 10 a 12). La Iglesia lo proclama cada Viernes Santo.

Este capítulo en la misa

Pasajes de este capítulo se proclaman en 3 celebraciones del año litúrgico: