Isaías 38
1 En aquellos días Ezequías enfermó de muerte; y entró a visitarle el profeta Isaías, hijo de Amos, y le dijo: Esto dice el Señor: Dispon de las cosas de tu casa; porque vas a morir, y estás al fin de tu vida.
2 Y volvió Ezequías su rostro a la pared y oró al Señor, ✦Significado Cr. 32, 24.) «Según las causas naturales»,dice San Agustín («De Gen.» 17), el rey estaba al fin de su vida, o era mortal su enfermedad»; pero no lo era «según la presciencia de Dios», y la determinación de su divina voluntad
3 diciendo: Acuérdate, te ruego y suplico, ¡oh, Señor!, de cómo he caminado en tu presencia con sinceridad y con un corazón perfecto, y que he hecho lo que era agradable a tus ojos. Y prorrumpió Ezequías en un deshecho llanto.
4 Y habló el Señor a Isaías, diciendo:
5 Anda y di a Ezequías: Esto dice el Señor Dios de tu padre David: He oído tu oración y he visto tus lágrimas: He aquí que te daré quince años más de vida;
6 y te libraré del poder del rey de los asirios a ti y a esa ciudad, y la protegeré.
7 Y de que el Señor cumplirá lo que ha dicho, se te dará por el Señor esta señal:
8 He aquí que voy a hacer que la sombra del sol ISAÍAS retroceda diez líneas que ha bajado en el reloj de Acaz. Y retrocedió el sol por las diez líneas que había bajado. Cántico de Ezequías
9 Cántico que dejó escrito Ezequías, rey de Judá, cuando enfermó, y sanó de su enfermedad.
10 Dije yo: A la mitad de mis días entraré por las puertas del sepulcro; privado me veo del resto de mis años;
11 no veré al Señor Dios, dije, en la tierra de los que viven. No veré más a hombre alguno, ni a los que morarán en dulce paz.
12 Se me quita el vivir, y se va a plegar mi vida, como se hace con la tienda de un pastor. Cortada ha sido mi vida, como tela por el tejedor; mientras la estaba aún urdiendo, él me ha cortado; de la mañana a la noche acabarás conmigo.
13 Esperaba vivir hasta el amanecer; el Señor, como un león fuerte, había quebrantado todos mis huesos; por la mañana decía: Antes de anochecer acabarás, ¡oh Señor!, mi vida.
14 Gritaba como un pollito de golondrina; gemía como paloma; debilitáronse mis ojos de mirar a lo alto. Mi situación, Señor, es violenta; toma a tu cargo mi defensa.
15 ¿Mas qué es lo que digo? ¿Cómo me tomará Él bajo su patrocinio, cuando Él mismo es que ha hecho esto? Repasaré delante de ti con amargura de mi alma todos los años de mi vida.
16 ¡Oh, Señor!, si esto es vivir, y en tales apuros se halla la vida de mi alma, castígame; y castigado, vivifícame.
17 Ved cómo se ha cambiado en paz mi amarguísima aflicción; y Tú has librado de la perdición a mi alma; has arrojado tras de tus espaldas todos mis pecados.
18 Porque no han de cantar tus glorias los que están en el sepulcro, ni ha de entonar tus alabanzas la muerte; ni aquellos que bajan a la fosa esperarán ver el cumplimiento de tus verídicas promesas.
19 Los vivos, los vivos son los que te han de tributar alabanzas; como hago yo en este día; el padre anunciará a sus hijos tu fidelidad.
20 ¡Oh, Señor!, Sálvame, y cantaremos nuestros salmos en el templo del Señor todos los días de nuestra vida.
21 Es de saber que Isaías había mandado que tomasen una porción de higos, y que haciendo con ellos una masa compusiesen una cataplasma y la pusiesen entre la llaga de Ezequías, y se curaría.
22 Entonces fue cuando dijo Ezequías: ¿Qué señal tendré yo de que aún he de subir al templo del Señor? Se le anuncia la cautividad de Babilonia
Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).