Génesis 37
1 Pero Jacob habitó el país de Canaán, donde su padre había vivido como extranjero.
2 Y he aquí lo que pasó en su familia: José, todavía muchacho, siendo de diez y seis años, apacentaba el ganado con sus hermanos; y estaba con los hijos de Bala y de Zelfa, mujeres de su padre; y acusó a sus hermanos ante el padre de un delito muy enorme, ✦Significado Vuelve Moisés a tomar el hilo de la historia de José, interrumpida en el capítulo 30
3 Amaba Israel a José más que a todos sus hijos, por haberle engendrado en la vejez, y le hizo una túnica bordada de varios colores.
4 Al ver, pues, sus hermanos que el padre le amaba más que a todos sus hijos, odiábanle, y no podían hablarle sin agrura.
5 Tras esto sucedió que habiendo tenido un sueño, se lo contó a sus hermanos: lo que fue incentivo de mayor odio.
6 Porque les dijo: Oid lo que he soñado:
7 Parecíame que estábamos atando gavillas en el campo, y como que mi gavilla se alzaba y se tenía derecha, y que vuestras gavillas, puestas alrededor, adoraban la mía.
8 Respondieron sus hermanos: Pues qué, ¿has de ser tú nuestro rey o hemos de estar sujetos nosotros a tu dominio? Así, pues, la materia de estos sueños y coloquios fue fomento de la envidia y del odio.
9 Vio también otro sueño, que refirió a sus hermanos, diciendo: He visto entre sueños como que el sol, y la luna, y once estrellas me adoraban,
10 Y habiéndolo contado a su padre y a los hermanos, su padre le respondió, diciendo: ¿Qué quiere decir ese sueño que has visto? ¿Por ventura yo y tu madre y tus hermanos, postrados por tierra, te habremos de adorar?
11 De aquí es que sus hermanos le miraban con envidia, mas el padre consideraba en silencio estas cosas.
12 Y como sus hermanos estuviesen en el territorio de Siquem apacentando los rebaños de su padre,
13 díjole Israel: Tus hermanos guardan las ovejas en los pastos de Siquem; ven, que quiero enviarte a ellos. Y respondiendo él:
14 Pronto estoy. Jacob le añadió: Anda, ve y averigua si tus hermanos lo pasan bien y si están en buen estado los ganados, y tráeme razón de lo que pasa. Despachado, pues, del valle de Hebrón, llegó a Siquem;
15 y habiéndole encontrado errante por los campos un hombre, le preguntó qué buscaba.
16 A lo que respondió José: Ando en busca de mis hermanos, muéstrame dónde pastan los ganados.
17 Díjole aquel hombre: Apartáronse de este lugar; y les oí decir: Pasemos a Dotain. Con esto marchó José en busca de sus hermanos, y hallólos en Dotain.
18 Los cuales, luego que le vieron a lo lejos, antes que se acercase a ellos, trataron de matarle;
19 y decíanse unos a otros: Aquí viene el soñador;
20 ea, pues, matémosle y echémosle en una cisterna vieja: diremos que una bestia feroz le devoró; y entonces se verá qué le aprovechan sus sueños.
21 Oyendo esto Rubén, se esforzaba en librarle de sus manos, y decía:
22 No le quitéis la vida ni derraméis su sangre, sino echadle en aquella cisterna seca que está en el desierto y no manchéis vuestras manos: lo cual decía con el fin de librarle de ellos y restituirle a su padre.
23 Apenas, pues, hubo llegado José a sus hermanos, le desnudaron de la túnica talar y de varios colores,
24 y metiéronle en una cisterna vieja que no tenía agua. GÉNESIS
25 Y sentados a comer, vieron venir de Galaad una caravana de ismaelitas, con sus camellos cargados de aromas, y bálsamo, y mirra destilada, que iba con dirección a Egipto.
26 Entonces dijo Judá a sus hermanos: ¿Qué ganaremos con quitar la vida a nuestro hermano y ocultar su muerte?
27 Mejor es venderle a los ismaelitas y no manchar nuestras manos; porque, al fin, hermano nuestro es y de nuestra misma carne. Asintieron los hermanos a sus razones.
28 Y mientras pasaban unos negociantes madianitas, sacándole de la cisterna, le vendieron a aquellos ismaelitas por veinte sidos de plata, quienes le condujeron con su caravana a Egipto.
29 Vuelto Rubén a la cisterna, no halló al muchacho:
30 y rasgándose los vestidos, fue luego a sus hermanos, diciendo: El chico no aparece, ¿y adonde iré yo ahora?
31 Tomaron después ellos la túnica de José y tiñéronla en la sangre de un cabrito que habían matado, ✦Significado Algunos intérpretes son de sentir que estas palabras fueron añadidas por el que reconoció después los libros de Moisés
32 enviándola a su padre, y haciéndole decir por los portadores: Esta túnica hemos hallado: mira si es o no la túnica de tu hijo.
33 El padre, habiéndola reconocido, dijo: La túnica de mi hijo es; una bestia feroz se le ha comido, una fiera ha devorado a José.
34 Y rasgándose los vestidos se vistió de cilicio, llorando por mucho tiempo a su hijo.
35 Y juntándose todos los demás hijos para aliviar el dolor del padre, no quiso admitir consuelo ninguno, sino que decía: Descenderé deshecho en lágrimas a encontrar y unirme con mi hijo en el sepulcro. Y perseveró en el llanto.
36 Entretanto, los madianitas vendieron a José en Egipto a Putifar, eunuco o valido de Faraón y capitán de sus guardias. Hijos de Judá
Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).