Baruc 5

1 Desnúdate, ¡oh Jerusalén!, del vestido de luto, correspondiente a tu aflicción, y vístete de esplendor y de magnificencia de aquella gloria perdurable que te viene de Dios.

2 Te revestirá el Señor de un doble manto de justicia, y pondrá sobre tu cabeza una diadema de honra sempiterna. ✦Significado Cuenta el profeta diez años por cada generación

3 Pues en ti dará a conocer Dios su magnificencia a todos los hombres que existen debajo del cielo.

4 Porque tu nombre, el nombre que te impondrá Dios para siempre, será éste: La paz de la justicia y la gloria de la piedad.

5 Levántate, ¡oh Jerusalén!, y ponte en la altura, y dirige tu vista hacia Oriente, mira cómo se congregan tus hijos desde el Oriente hasta el Occidente en virtud de la palabra del Santo, gozándose en la memoria de Dios;

6 porque se partieron de ti a pie, llevados por los enemigos: el Señor, empero, te los volverá a traer conducidos con el decoro de hijos o príncipes del reino. ✦Significado Dn. 10, 13, 21; 12, 1

7 Porque Dios ha decretado abatir todo monte empinado, y todo peñasco eterno, y terraplenar los valles al igual de la tierra; para que Israel camine sin demora, para gloria de Dios.

8 Aun las selvas y todos los árboles aromáticos harán sombra a Israel, por mandamiento de Dios.

9 Porque Dios guiará alegremente a Israel con el esplendor de su majestad, mediante la misericordia, y la justicia que de Él vienen. Carta de Jeremías contra la idolatría Copia de la carta que envió Jeremías a los judíos cuando habían de salir para Babilonia, adonde los hacía conducir cautivos el rey de los babilonios, en que les hace saber lo que Dios le había mandado.

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).

De qué trata este capítulo

Breve y luminoso, este capítulo de nueve versículos invita a Jerusalén a quitarse el vestido de luto y a revestirse de la gloria que viene de Dios. El versículo 4 le da un nombre nuevo y eterno: «Paz de la justicia» y «Gloria de la piedad».

Desde una altura, la ciudad ve volver a sus hijos de oriente a occidente: salieron a pie, llevados por el enemigo, y regresan con honor (versículos 5 y 6). Dios rebajará los montes y rellenará los valles para que Israel camine seguro, y los árboles le darán sombra (versículos 7 y 8), imágenes muy cercanas a las del libro de Isaías. La Iglesia proclama este texto en el segundo domingo de Adviento del ciclo C, junto a la predicación de Juan el Bautista.

Este capítulo en la misa

Un pasaje de este capítulo se proclama en 1 celebración del año litúrgico: