Apocalipsis 16
1 En esto, oí una voz grande del templo, que decía a los siete ángeles: Id y derramad los siete cálices de la ira de Dios en la tierra.
2 Partió, pues, el primero, y derramó su cáliz sobre la tierra, y se formó una úlcera cruel, y maligna en los hombres que tenían la señal de la bestia, y en los que adoraron su imagen. ✦Significado R. 23, 29). Y tal vez este nombre está puesto aquí solamente para denotar «lugar de venganza» — Babilonia es la Roma pagana, entregada a toda suerte de idolatría y perseguidora de la Iglesia
3 El segundo ángel derramó su cáliz en el mar, y quedó convertido en sangre como de un cuerpo muerto, y todo animal viviente en el mar, murió.
4 El tercer ángel derramó su cáliz sobre los ríos, y sobre los manantiales de aguas, y se convirtieron en sangre.
5 Aquí oí al ángel que tiene el cuidado de las aguas que decía: Justo eres, Señor, Tú eres, y has sido siempre santo, en estos juicios que ejerces;
6 porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas, sangre les has dado a beber, que bien lo merecen.
7 Y a otro oí que decía desde el altar: Sí, por cierto, Señor Dios todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios.
8 El cuarto ángel derramó su cáliz en el sol, y diósele fuerza para afligir a los hombres con ardor, y con fuego;
9 y los hombres, abrasándose con el calor excesivo, blasfemaron el nombre de Dios que tiene en su mano estas plagas, en vez de hacer penitencia para darle gloria. 12 El sexto ángel derramó su cáliz en el gran río Eufrates, y secó sus aguas, a fin de abrir camino a los reyes que habían de venir del oriente. 13) Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos en figura de ranas. 14) Porque éstos son espíritus de demonios que hacen prodigios, y van a los reyes de toda la tierra con el fin de coligarlos en batalla para el día grande del Dios todopoderoso. 15) Mirad que vengo como ladrón, dice el Señor. Dichoso el que vela, y guarda bien sus vestidos, para no andar desnudo, y que no vean sus vergüenzas. 16) Los dichosos serán reunidos en un campo, que en hebreo se llama Armagedón. 17 En fin, el séptimo ángel derramó su cáliz por el aire, y salió una voz grande del templo por la parte del trono, que decía: Esto es hecho. 18) Y siguiéronse relámpagos, y voces, y truenos, y se sintió un gran terremoto, tal y tan grande, cual nunca hubo desde que hay hombres sobre la tierra. 19) Con lo cual la ciudad grande se rompió en tres partes; y las ciudades de las naciones se arruinaron; y de la gran Babilonia se hizo memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino de la indignación de su cólera. 20) Y todas las islas desaparecieron, y no quedó rastro de montes. 21) Y cayó del cielo sobre los hombres granizo, del grandor como de un talento, y los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del pedrisco: plaga que fue en extremo grande. La gran meretriz y la bestia
Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).