1 Reyes 17
1 Mas Elias de Tesbe, habitante de Galaad, dijo a Acab: Vive el Señor Dios de Israel, de quien yo soy siervo, que no ha de caer rocío ni lluvia en estos años, sino hasta que yo lo dijere. ✦Significado Nm. 3, 6; Dt. 17, 12; Jer. 15, 19
2 Y le habló el Señor, diciéndole:
3 Sal de aquí, y encamínate hacia el Oriente, y escóndete en el arroyo de Carit, que está enfrente del Jordán.
4 Allí beberás del arroyo; y ya he mandado yo a los cuervos que te lleven allí de comer.
5 Fuese, pues, y ejecutó las órdenes del Señor; y retiróse junto al arroyo de Carit, que corre enfrente del Jordán;
6 adonde los cuervos le llevaban pan y carne por la mañana, y asimismo pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo.
7 Mas pasados algunos días, secóse el arroyo; porque faltaron las lluvias sobre la tierra.
8 Por lo tanto, hablóle el Señor y le dijo:
9 Anda y vete a Sarefta, ciudad de los sidonios, y fija en ella tu morada; porque ya tengo allí dispuesto que una mujer viuda te sustente,
10 Partió, pues, y se fue a Sarefta, y al llegar a la puerta de la ciudad, encontróse con una mujer viuda que andaba recogiendo leña, y llamándola, le dijo: Dame en un vaso un poco de agua para beber.
11 Yendo ella a traérselo, gritó tras de la mujer, diciéndole: Tráeme también, te ruego, un bocado de pan en tu mano.
12 Vive el Señor Dios tuyo, respondió ella, que pan yo no lo tengo; no tengo más que un puñado de harina en la orza y un poco de aceite en la alcuza; he aquí que estoy cogiendo dos palitos de leña para ir a cocerla para mí y para mi hijo, y comérnosla; y después de consumidos estos residuos moriremos de hambre.
13 Díjole Elias: No temas: anda, ve y haz lo que has dicho; mas primero haz para mí de ese poquito de harina un panecillo, cocido debajo del rescoldo, y tráemelo; que después le harás para ti y para tu hijo.
14 Porque esto dice el Señor de Israel: No vendrá a menos la harina de la ora ni menguará el aceite de la alcuza, hasta el día en que el señor enviará lluvia sobre la tierra.
15 Fuese, pues, la mujer, e hizo lo que Elias le 1 REYES había dicho; y comió Elias, ella y toda su casa. Desde aquel día
16 no faltó nunca harina en la orza, ni se disminuyó el aceite de la alcuza, según lo que había prometido el Señor por boca de Elias.
17 Sucedió después que enfermó el hijo de aquella mujer, dueña de la casa, y la enfermedad era mortal, de suerte que quedó sin respiración ninguna.
18 Por lo cual dijo a Elias: ¿Qué te he hecho yo?, ¡oh varón de Dios! ¿Has entrado en mi casa para renovar la memoria de mis pecados, y en castigo de ellos haces morir a mi hijo?
19 Respondióle Elias: Dame tu hijo; y tomándole de su regazo, llevóle al aposento de arriba, donde estaba hospedado, y púsole sobre su cama;
20 y clamó al Señor, diciendo: ¡Oh Señor Dios mío! ¿Aun a esta viuda, que me sustenta del modo que puede, la has afligido, quitando la vida de su hijo?
21 Después de esto, se tendió y encogióse sobre el niño por tres veces, y clamó al Señor, diciendo: ¡Señor Dios mío! Ruégote que vuelva el alma de este niño a sus entrañas.
22 Oyó el Señor la súplica de Elias, y volvió el alma del niño a entrar en él, y resucitó.
23 Entonces Elias tomó el niño y bajóle de su aposento al cuarto bajo de la casa, y entregósele a su madre diciéndole: Aquí tienes vivo a tu hijo.
24 Y dijo la mujer a Elias: Ahora acabo de reconocer en esto que tú eres un varón de Dios, y que verdaderamente la palabra de Dios está en tu boca. Elias increpa a Acab
Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).