Calendario litúrgico
Wednesday, 9 de January de 2013
3er día después de la Epifanía del Señor Ciclo C · Año I
Santo del día: Beata María Teresa de Jesús Le Clercq · San Adriano de Canterbury
Primera lectura
Epístola I de San Juan 4,11-18.
Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.
Nadie ha visto nunca a Dios: si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros.
La señal de que permanecemos en él y él permanece en nosotros, es que nos ha comunicado su Espíritu.
Y nosotros hemos visto y atestiguamos que el Padre envió al Hijo como Salvador del mundo.
El que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios, y Dios permanece en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él.
La señal de que el amor ha llegado a su plenitud en nosotros, está en que tenemos plena confianza ante el día del Juicio, porque ya en este mundo somos semejantes a él.
En el amor no hay lugar para el temor: al contrario, el amor perfecto elimina el temor, porque el temor supone un castigo, y el que teme no ha llegado a la plenitud del amor.
Salmo responsorial
Salmo 72(71),2.10-11.12-13.
Para que gobierne a tu pueblo con justicia
y a tus pobres con rectitud.
Que los reyes de Tarsis y de las costas lejanas
le paguen tributo.
Que los reyes de Arabia y de Sebá
le traigan regalos;
que todos los reyes le rindan homenaje
y lo sirvan todas las naciones.
Porque él librará al pobre que suplica
y al humilde que está desamparado.
Tendrá compasión del débil y del pobre,
y salvará la vida de los indigentes.
Evangelio
Evangelio según San Marcos 6,45-52.
Después que los cinco mil hombres se saciaron, en seguida, Jesús obligó a sus discípulos a que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, hacia Betsaida, mientras él despedía a la multitud.
Una vez que los despidió, se retiró a la montaña para orar.
Al caer la tarde, la barca estaba en medio del mar y él permanecía solo en tierra.
Al ver que remaban muy penosamente, porque tenían viento en contra, cerca de la madrugada fue hacia ellos caminando sobre el mar, e hizo como si pasara de largo.
Ellos, al verlo caminar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar,
porque todos lo habían visto y estaban sobresaltados. Pero él les habló enseguida y les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman".
Luego subió a la barca con ellos y el viento se calmó. Así llegaron al colmo de su estupor,
porque no habían comprendido el milagro de los panes y su mente estaba enceguecida.
Reflexión del día
“Tranquilícense, soy yo; no teman.”
Mi gozo es el Señor,
y mi alma tiende a él.
Hermosa es la ruta hacia el Señor,
pues él me sostiene.
Se da a conocer él mismo en su simplicidad;
su benevolencia es más grande que su majestad.
Se hizo semejante a mí para que le acoja;
se hizo semejante a mí para que me revista de él.
Su vista no me espanta,
pues él es la misericordia.
El tomó mi naturaleza para que yo le conozca,
y asumió mi rostro para que no me aparte de él.
El Padre de la sabiduría es el Hijo de la sabiduría.
El que creó la sabiduría es más sabio que las criaturas.
El que me creó sabía antes que yo existiese
lo que haría yo una vez llamado a la existencia.
Por esto tuvo misericordia de mí
y me dio la posibilidad de dirigirme a él en la oración
y participar de su sacrificio.
Sí,Dios es incorruptible,
es la plenitud de los mundos y es su Padre.
El se manifestó a los suyos
para que conocieran a su hacedor,
y no pensasen que tienen en ellos mismos las raíces de su origen.
El ha abierto un camino hacia el conocimiento,
ha ensanchado el conocimiento, lo ha prolongado y conducido a su perfección.
El ha marcado el conocimiento con las huellas de su luz,
desde el principio hasta el fin,
porque el conocimiento es obra suya.
El se ha complacido en su Hijo.
A causa de la salvación ejerce su omnipotencia
y el Altísimo será conocido por los santos;
Para anunciar la venida del Señor a los que cantan,
para que salgan a su encuentro
y le alaben gozosos.
— Odas de Salomón (texto cristiano hebraico de principio del siglo II) N° 7
Homilías de los papas
Elige un papa para leer su palabra sobre este evangelio (Mc 6,45-52).
Aún no hay un extracto seleccionado de León XIV para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de León XIV en vatican.va →Aún no hay un extracto seleccionado de Francisco para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de Francisco en vatican.va →Aún no hay un extracto seleccionado de Benedicto XVI para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de Benedicto XVI en vatican.va →Aún no hay un extracto seleccionado de Juan Pablo II para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de Juan Pablo II en vatican.va →Los extractos son citas breves; el texto íntegro es © Libreria Editrice Vaticana. Enlazamos a la fuente oficial en cada caso.
Fuente: Evangelizo.org
Página permanente de este evangelio (por su día litúrgico y ciclo) →