Calendario litúrgico
domingo, 1 de marzo de 2009
1er domingo de Cuaresma Ciclo B · Año I
Santo del día: Santa Inés Cao Kuiying · San Rosendo Obispo
Primera lectura
Libro de Génesis 9,8-15.
Y Dios siguió diciendo a Noé y a sus hijos:
"Además, yo establezco mi alianza con ustedes, con sus descendientes,
y con todos los seres vivientes que están con ustedes: con los pájaros, el ganado y las fieras salvajes; con todos los animales que salieron del arca, en una palabra, con todos los seres vivientes que hay en la tierra.
Yo estableceré mi alianza con ustedes: los mortales ya no volverán a ser exterminados por las aguas del Diluvio, ni habrá otro Diluvio para devastar la tierra".
Dios añadió: "Este será el signo de la alianza que establezco con ustedes, y con todos los seres vivientes que los acompañan, para todos los tiempos futuros:
yo pongo mi arco en las nubes, como un signo de mi alianza con la tierra.
Cuando cubra de nubes la tierra y aparezca mi arco entre ellas,
me acordaré de mi alianza con ustedes y con todos los seres vivientes, y no volverán a precipitarse las aguas del Diluvio para destruir a los mortales.
Salmo responsorial
Salmo 25(24),4bc-5ab.6-7bc.8-9.
Muéstrame, Señor, tus caminos,
enséñame tus senderos.
Guíame por el camino de tu fidelidad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador.
Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor,
porque son eternos.
Por tu bondad, Señor,
acuérdate de mi según tu fidelidad.
El Señor es bondadoso y recto:
por eso muestra el camino a los extraviados;
él guía a los humildes para que obren rectamente
y enseña su camino a los pobres.
Segunda lectura
Epístola I de San Pedro 3,18-22.
Cristo murió una vez por nuestros pecados -siendo justo, padeció por los injustos- para llevarnos a Dios. Entregado a la muerte en su carne, fue vivificado en el Espíritu.
Y entonces fue a hacer su anuncio a los espíritus que estaban prisioneros,
a los que se resistieron a creer cuando Dios esperaba pacientemente, en los días en que Noé construía el arca. En ella, unos pocos -ocho en total- se salvaron a través del agua.
Todo esto es figura del bautismo, por el que ahora ustedes son salvados, el cual no consiste en la supresión de una mancha corporal, sino que es el compromiso con Dios de una conciencia pura, por la resurrección de Jesucristo,
que está a la derecha de Dios, después de subir al cielo y de habérsele sometido los Angeles, las Dominaciones y las Potestades.
Evangelio
Evangelio según San Marcos 1,12-15.
En seguida el Espíritu lo llevó al desierto,
donde estuvo cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía entre las fieras, y los ángeles lo servían.
Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo:
"El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia".
Reflexión del día
«Ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado» (Hb 4,15)
«Dios mío, escucha mi clamor, atiende a mi súplica... Te invoco desde el confín de la tierra con el corazón abatido» (Sl 60, 2-3). Desde el confín de la tierra, es decir, de todas partes... No es una sola persona la que habla así; y, sin embargo, sí es una sola persona, porque Cristo es uno solo, y todos nosotros somos sus miembros (Ef 5,23)...Éste que invoca desde los confines de la tierra está angustiado, pero no se encuentra abandonado. Porque a nosotros mismos, esto es a su cuerpo, quiso prefigurarnos también en aquel cuerpo suyo...
Nos incluyó en sí mismo cuando quiso verse tentado por Satanás. Nos acaban de leer que Jesucristo, nuestro Señor, se dejó tentar en el desierto por el diablo. Pero en Cristo estabas siendo tentado tú, porque Cristo tenía de ti la carne, y de él procedía para ti la salvación; de ti procedía la muerte para él, y de él para ti la vida; de ti para él los ultrajes, de él para ti los honores; en definitiva, de ti para él la tentación, y de él para ti la victoria. Si hemos sido tentados en él, también en él vencemos al diablo.
¿Te fijas en que Cristo fue tentado, y no te fijas en que venció? Reconócete a ti mismo tentado en él, y reconócete también vencedor en él. Podía haber evitado al diablo; pero si no hubiese sido tentado, ¿cómo te habría aleccionado para la victoria cuando tú fueras tentado? Así pues, nada tiene de extraño si, acosado por las tentaciones clama desde los confines de la tierra según este salmo. Pero ¿por qué no fue vencido? El salmo continua: «Me has establecido sobre la roca»... Acordémonos del Evangelio: «Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» (Mt 16,18). Es la Iglesia la que él ha querido edificar sobre la roca que clama desde los confines de la tierra. Pero, ¿quién ha llegado a ser roca para que la Iglesia se pudiera edificar sobre roca? Escuchemos a san Pablo que nos lo dice: «La roca era Cristo» (1C 10,4). Es sobre él que hemos sido construidos. Y es por ello que esta roca sobre la cual hemos sido construidos ha sido la primera en ser azotada por los vientos, los torrentes y las lluvias cuando Cristo fue tentado por el diablo (Mt 7,25). Esta es la fundación inquebrantable sobre la cual te ha querido consolidar.
— San Agustín (354-430) Comentarios a los salmos, salmo 60; CCL 39, 766
Homilías de los papas
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Fuente: Evangelizo.org
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