Calendario litúrgico
Sunday, 20 de April de 2008
5o domingo de Pascua Ciclo A · Año II
Santo del día: Santa Inés Montepulciano
Primera lectura
Libro de los Hechos de los Apóstoles 6,1-7.
En aquellos días, como el número de discípulos aumentaba, los helenistas comenzaron a murmurar contra los hebreos porque se desatendía a sus viudas en la distribución diaria de los alimentos.
Entonces los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: "No es justo que descuidemos el ministerio de la Palabra de Dios para ocuparnos de servir las mesas.
Es preferible, hermanos, que busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea.
De esa manera, podremos dedicarnos a la oración y al ministerio de la Palabra".
La asamblea aprobó esta propuesta y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe y a Prócoro, a Nicanor y a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía.
Los presentaron a los Apóstoles, y estos, después de orar, les impusieron las manos.
Así la Palabra de Dios se extendía cada vez más, el número de discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén y muchos sacerdotes abrazaban la fe.
Salmo responsorial
Salmo 33(32),1-2.4-5.18-19.
Aclamen, justos, al Señor:
es propio de los buenos alabarlo.
Alaben al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas.
Porque la palabra del Señor es recta
y él obra siempre con lealtad;
él ama la justicia y el derecho,
y la tierra está llena de su amor.
Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles,
sobre los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y sustentarlos en el tiempo de indigencia.
Segunda lectura
Epístola I de San Pedro 2,4-9.
Queridos hermanos:
Al acercarse a él, la piedra viva, rechazada por los hombres pero elegida y preciosa a los ojos de Dios,
también ustedes, a manera de piedras vivas, son edificados como una casa espiritual, para ejercer un sacerdocio santo y ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo.
Porque dice la Escritura: Yo pongo en Sión una piedra angular, elegida y preciosa: el que deposita su confianza en ella, no será confundido.
Por lo tanto, a ustedes, los que creen, les corresponde el honor. En cambio, para los incrédulos, la piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular:
piedra de tropiezo y roca de escándalo. Ellos tropiezan porque no creen en la Palabra: esa es la suerte que les está reservada.
Ustedes, en cambio, son una raza elegida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido para anunciar las maravillas de aquel que los llamó de las tinieblas a su admirable luz.
Evangelio
Evangelio según San Juan 14,1-12.
Jesús dijo a sus discípulos:
"No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí.
En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar.
Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes.
Ya conocen el camino del lugar adonde voy".
Tomás le dijo: "Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?".
Jesús le respondió: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí."
Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
Felipe le dijo: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta".
Jesús le respondió: "Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Como dices: 'Muéstranos al Padre'?
¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras.
Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras.
Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre."
Reflexión del día
“En la casa de mi Padre hay muchas estancias”
Tú quieres, Padre eterno, que nosotros te sirvamos según tu beneplácito, y conduces a tus siervos de diferentes maneras y por caminos diversos. Así nos enseñas que nunca podemos ni debemos juzgar las intenciones del hombre por unos actos que sólo percibimos desde el exterior… El alma que en tu luz ve la luz (Sl 35, 10) se goza en contemplar en cada uno de los hombres tus maneras tan variadas, tus caminos innumerables. Porque si bien es verdad que caminan por caminos diferentes, no es menos verdad que todos corren por el camino de tu ardiente caridad. Si no fuera así, no seguirían verdaderamente el camino de tu verdad. Por eso vemos a unos correr por el camino de la penitencia, ejercitados en la mortificación corporal; a otros ejercitarse en la humildad y la mortificación de su propia voluntad; a otros en una fe viva; a otros en la misericordia; a otros completamente entregados al amor del prójimo, después de haberse olvidado de ellos mismos.
A través de esta manera de ver, el alma…se desarrolla y adquiere la luz sobrenatural a través de la cual descubre la anchura sin medida de su bondad. ¡Qué sentido de lo real no tienen los que ven tu voluntad en todas las cosas! Consideran tu voluntad en toda acción humana sin juzgar la de las criaturas. Éstos han comprendido y recibido del todo la doctrina de tu verdad, cuando dice: “No juzguéis según las apariencias” (Jn 7,24).
Oh Verdad eterna ¿cuál es tu enseñanza? ¿Por qué camino quieres que vayamos al Padre? ¿Cuál es el camino que nos conviene seguir? Yo no puedo ver otra ruta que la que tú has pavimentado con tus verdaderas y reales virtudes de tu ardiente caridad. . Tú, oh Verbo eterno, la has rociado con tu sangre; este es el camino.
— Santa Catalina de Siena (1347-1380) Oración 16
Homilías de los papas
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Fuente: Evangelizo.org
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