Calendario litúrgico
Tuesday, 4 de September de 2007
Martes de la 22a semana del Tiempo Ordinario Ciclo C · Año I
Santo del día: Beato Juan Pablo I
Primera lectura
Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 5,1-6.9-11.
Hermanos:
En cuanto al tiempo y al momento, no es necesario que les escriba.
Ustedes saben perfectamente que el Día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche.
Cuando la gente afirme que hay paz y seguridad, la destrucción caerá sobre ellos repentinamente, como los dolores de parto sobre una mujer embarazada, y nadie podrá escapar.
Pero ustedes, hermanos, no viven en las tinieblas para que ese Día los sorprenda como un ladrón:
todos ustedes son hijos de la luz, hijos del día. Nosotros no pertenecemos a la noche ni a las tinieblas.
No nos durmamos, entonces, como hacen los otros: permanezcamos despiertos y seamos sobrios.
Porque Dios no nos destinó para la ira, sino para adquirir la salvación por nuestro Señor Jesucristo,
que murió por nosotros, a fin de que, velando o durmiendo, vivamos unidos a él.
Anímense, entonces, y estimúlense mutuamente, como ya lo están haciendo.
Salmo responsorial
Salmo 27(26),1.4.13-14.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré?
Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor
todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo.
Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor.
Evangelio
Evangelio según San Lucas 4,31-37.
Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados.
Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad.
En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza;
"¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios".
Pero Jesús lo increpó, diciendo: "Cállate y sal de este hombre". El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño.
El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: "¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!".
Y su fama se extendía por todas partes en aquella región.
Reflexión del día
“¿Por qué te metes con nosotros, Jesús de Nazaret?”
No es un tejido de cosas extrañas e inauditas lo que os presento, sino lo mismo que ya los profetas escribieron en el Antiguo Testamento. ¿No habéis escuchado lo que dijo Moisés al pueblo: “El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo, de entre tus hermanos”? (Dt 18,18)¿No habéis oído a Isaías proclamar: “Mirad, la virgen concebirá y dará a luz un hijo”? (7,14)… ¿No habéis oído a David exclamar: “Que baje como la lluvia sobre el césped”? (Sl 71,6)… Creed, pues, en los profetas, comprended la realidad que anuncian, y encontraréis a Jesús el Nazareno (Mt 2,23). Mirad, os he enseñado el camino; que el que quiera lo siga. Mirad, he encendido la antorcha; salid de las tinieblas.
Jesús, el Nazareno: con ello digo su nombre y su patria…. Y no digo: Jesús, que ha desplegado la bóveda del cielo, que ha dado la luz a los rayos del sol, que ha dibujado las constelaciones en el cielo, que ha encendido la lámpara de la luna, que ha fijado al día su tiempo, que ha atribuido su curso a la noche, que ha fijado la tierra firme sobre las aguas, que con su palabra ha puesto freno al mar… Jesús el Nazareno: aquél de quien Natanael sin dudar exclamó: “¿Es que de Nazaret puede salir algo bueno?” (Jn 1,46) Aquel delante de quien la tropa de demonios ha temblado y gritado: “¿Por qué te metes con nosotros, Jesús de Nazaret?” “Jesús el Nazareno, dice el apóstol Pedro, este hombre a quien Dios hizo conocer la misión que le tenía encomendada, llevando a cabo, por él, milagros, signos y prodigios”… Sí, “Jesús de Nazaret, el hombre que Dios acreditó ante vosotros” (Hch 2,22).
— Una homilía griega del siglo 4º Para la octava de Pascua, atribuida, erróneamente, a San Juan Crisóstomo
Homilías de los papas
Elige un papa para leer su palabra sobre este evangelio (Lc 4,31-37).
Aún no hay un extracto seleccionado de León XIV para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de León XIV en vatican.va →Aún no hay un extracto seleccionado de Francisco para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de Francisco en vatican.va →Aún no hay un extracto seleccionado de Benedicto XVI para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de Benedicto XVI en vatican.va →Aún no hay un extracto seleccionado de Juan Pablo II para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de Juan Pablo II en vatican.va →Los extractos son citas breves; el texto íntegro es © Libreria Editrice Vaticana. Enlazamos a la fuente oficial en cada caso.
Fuente: Evangelizo.org
Página permanente de este evangelio (por su día litúrgico y ciclo) →