Calendario litúrgico
Monday, 12 de June de 2006
Lunes de la 10a semana del Tiempo Ordinario Ciclo B · Año II
Santo del día: Santa Paola Frassinetti
Primera lectura
Primer Libro de los Reyes 17,1-6.
Elías el tisbita, de Tisbé en Galaad, dijo a Ajab: "¡Por la vida del Señor, el Dios de Israel, a quien yo sirvo, no habrá estos años rocío ni lluvia, a menos que yo lo diga!".
La palabra del Señor le llegó en estos términos:
"Vete de aquí; encamínate hacia el Oriente y escóndete junto al torrente Querit, que está al este del Jordán.
Beberás del torrente, y yo he mandado a los cuervos que te provean allí de alimento".
El partió y obró según la palabra del Señor: fue a establecerse junto al torrente Querit, que está al este del Jordán.
Los cuervos le traían pan por la mañana y carne por la tarde, y él bebía del torrente.
Salmo responsorial
Salmo 121(120),1-2.3-4.5-6.7-8.
Levanto mis ojos a las montañas:
¿de dónde me vendrá la ayuda?
La ayuda me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
El no dejará que resbale tu pie:
¡tu guardián no duerme!
No, no duerme ni dormita
el guardián de Israel.
El Señor es tu guardián,
es la sombra protectora a tu derecha:
de día, no te dañará el sol,
ni la luna de noche.
El Señor te protegerá de todo mal
y cuidará tu vida.
El te protegerá en la partida y el regreso,
ahora y para siempre.
Evangelio
Evangelio según San Mateo 5,1-12.
Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él.
Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:
"Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron."
Reflexión del día
«Ellos verán a Dios»
Queremos ver a Dios, buscamos verle, ardientemente deseamos verle. ¿Quién no tiene este deseo? Pero fíjate en eso que dice el evangelio: «Dichosos los limpios de corazón: ellos verán a Dios». Procura verle. Para tomar una comparación entre las realidades materiales: ¿cómo querrás tu contemplar el sol naciente con los ojos enfermos? Si tus ojos están sanos, esta luz será un placer para ti; si están enfermos, te será un suplicio. Indudablemente, con un corazón impuro no podrás ver eso que se puede ver con un corazón puro. Tú serás apartado, alejado de verlo, no verás nada.
¿Cuántas veces el Señor ha proclamado «dichosos» a unos hombres? ¿Qué motivos de dicha eterna ha citado, qué obras buenas, qué dones, qué méritos y qué recompensas? Ninguna otra bienaventuranza afirma: «ellos verán a Dios». He aquí como se enuncian las otras: «Dichosos los pobres de corazón: de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los mansos: ellos obtendrán la tierra prometida. Dichosos los que lloran: ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia: ellos serán saciados. Dichosos los misericordiosos: ellos obtendrán misericordia». Así pues, de ninguna otra se afirma. «Ellos verán a Dios».
La visión de Dios se promete cuando se trata de hombres de corazón puro. Esto no es sin más, sino porqué los ojos que permiten ver a Dios están en el corazón. De esos ojos habla el apóstol Pablo cuando dice: «Pueda él iluminar los ojos de vuestro corazón» (Ef 1,18) En el momento presente, estos ojos, a causa de su debilidad, son iluminados por la fe; más tarde, a causa de su vigor, serán iluminados por la visión... «Actualmente vemos como una imagen oscura en un espejo; aquél día, lo veremos cara a cara.» (1Co 13,12).
— San Agustín (354-430) Sermón 53; PL 38, 366
Homilías de los papas
Elige un papa para leer su palabra sobre este evangelio (Mt 5,1-12).
Aún no hay un extracto seleccionado de León XIV para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de León XIV en vatican.va →[Las Bienaventuranzas] son como el carnet de identidad del cristiano.
Aún no hay un extracto seleccionado de Benedicto XVI para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de Benedicto XVI en vatican.va →Aún no hay un extracto seleccionado de Juan Pablo II para este evangelio. Puedes explorar su archivo oficial de homilías:
Ver todas las homilías de Juan Pablo II en vatican.va →Los extractos son citas breves; el texto íntegro es © Libreria Editrice Vaticana. Enlazamos a la fuente oficial en cada caso.
Fuente: Evangelizo.org
Página permanente de este evangelio (por su día litúrgico y ciclo) →